Superpapis de Corazón

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sábado, 29 de julio de 2023

30 cosas sobre mí

 ¡Hola Superpapis y Supermamis!

¿Cómo estáis?

Yo he estado desaparecida durante bastante tiempo por distintas causas. Pero vuelvo a la carga, iniciando una nueva etapa en mi vida, que ya os contaré en otro artículo.

De momento, para retomar la escritura de este blog, os traigo un artículo muy personal. Espero que os guste.

Hoy escribo un artículo totalmente distinto a todo lo anterior. Voy a contaros 30 cosas sobre mí, para que me conozcáis un poquito más, a quien se encuentra entre bambalinas en el sitio superpapis de corazón.

Ahí van, espero que os dibujen una sonrisa.

1.     Mi nombre francés viene de mi abuela, que nació en París.

2.    Soy valenciana de nacimiento y lo llevo en la sangre.

3.    Desde que tengo uso de razón, he querido ser maestra.

4.   Hobby: la lectura, la pintura, el diseño, cualquier actividad artística me ilusiona.

5.    Libros favoritos: El principito, Momo, Harry Potter, Las crónicas de Narnia.

6.    Película favorita: El último mohicano. También soy apasionada de Disney, y aunque mis conocidos apuestan por que me encantan las princesas, mi película favorita de todos los tiempos es Tod y Toby. Sobre las princesas de Disney, podéis leer un artículo que escribí aquí.

7.    Color favorito: lila.

8.    Lugares que me gustaría visitar: Australia y el cañón del Colorado.

9.    Me encantan las culturas indígenas, y la filosofía oriental.

10. Animales favoritos: el caballo y el koala.

11.   Mantra que me repito cada día: me abro a la facilidad de la vida. (Me lo enseñó una amiga, y lo hice mío).

12.  Lo que más me cuesta hacer: levantarme por las mañanas (¡soy muy dormilona!).

13.  Lo que menos me cuesta hacer: hablar (de casi cualquier tema, y con cualquiera que se cruce en mi camino).

14. Un sueño cumplido: tener una familia.

15.  Un sueño por cumplir: publicar mi propia novela.

 

Imágenes: Canva

Montaje:RenéeMB

16.  Deporte preferido: baloncesto, patinaje. La verdad es que me gusta seguir los juegos olímpicos.

17.  Una serieFriendsThis is us, Las chicas Gilmore.

18. Programa de televisión: Saber y ganar.

19.  Escritor favorito: Albert Espinosa, Danielle Steel, Antonio Gala, Federico García Lorca, Michael Ende... y muchos más. En este enlace hablo sobre Albert y sus libros.

20. Una obsesión: la planificación, tener varias agendas para anotar las distintas citas, trabajos, seguimiento de mi estudio, etc. Aquí tienes un artículo que escribí sobre mi Bullet Journal.

21.  También me encanta la papelería bonita. Me vuelvo loca en tiendas como Allehop, o Flyingtiger.

22. Canción favoritaAlways, de Bon Jovi y últimamente Little talks, de Of monsters and men. Aunque también soy muy fan de las bandas sonoras de cine.

23. Un personaje ilustre al que admiro: Leonardo Da Vinci.

24. Un objeto que siempre llevo encima: una pequeña cruz de madera (como amuleto, para que me dé suerte).

25. Bebida preferida: el café.

26. Comida preferida: la paella y el sushi.

27. Mi tesoro más preciado: mis hijos.

28. Lo primero que hago nada más levantarme: el saludo al sol. En este enlace encontrarás un artículo que escribí sobre los buenos hábitos.

29. Un famoso que me inspira: Michael J. Fox.

30.    Un dato curioso: tengo un ojo más claro que el otro, y a veces se ven de color distinto. 

 

Imágenes: Canva
Montaje: RenéeMB


Y hasta aquí la lista de 30 cosas sobre mi persona.

¿Qué os ha parecido?¿Compartís algún gusto o afición conmigo?

Espero vuestros comentarios.

¡Feliz semana!


viernes, 30 de diciembre de 2016

Viviendo dentro de Mami

En la película Lucy la protagonista llama a su madre y le dice: “Recuerdo el sabor de tu leche en mi boca.”

Siempre me he preguntado ¿qué pasaría si lo recordáramos TODO?

Hay ciertas cosas que, por muchos estudios o investigaciones que se realicen, nunca se llegará más que a conjeturas sobre lo que probablemente ocurre en el cerebro del bebé.
A menudo digo que me gustaría tener una cámara dentro de su cabecita, que reprodujera todo lo que piensa. De momento, sólo podemos imaginarlo.

A mí me ha dado por imaginar cómo debe ser vivir en el útero. De acuerdo, me han ayudado un poco los documentales En el vientre materno, que ya mencioné en otro post.
En primer lugar, el feto se encuentra dentro del agua, desnudito y calentito, a una temperatura ideal. De manera regular escucha los latidos del corazón de mamá, de vez en cuando oye los sonidos procedentes del estómago propios de la digestión, y también le llega la voz de la mamá, aunque ésta se oye un poco más lejana.
Conforme pasan los meses, va recibiendo el sonido de otras  voces y algunos sonidos del exterior, los cuales están amortiguados por el líquido amniótico en el que se halla inmerso, además de los órganos y las capas de carne y piel de mamá.
En segundo lugar, en esta situación no necesita hacer nada, simplemente estar y dormir, a veces puede jugar con sus deditos, con el cordón umbilical… pero se encuentra en un estado de bienestar absoluto, ya que es alimentado constantemente  y no experimenta ninguna sensación de necesidad fisiológica.
En tercer lugar, suele encontrarse sumergido en un balanceo bastante agradable, cada vez que mamá se mueve, cosa que ocurre bastante a menudo. Esos movimientos van meciendo al bebé, envolviéndolo por completo en un estado de seguridad y calma.





Entonces sobreviene el parto. El bebé siente unos impulsos que son considerablemente fuertes, y que le obligan a empujar hacia afuera. Además, para salir ha de pasar por un canal muy estrecho, con lo que necesita retorcerse, y en algunas ocasiones han de tirar de él, incluso con una ventosa que se le pega a la cabeza.

Por otra parte, el líquido amniótico ha salido previamente, lo que significa que de repente ha dejado de flotar sumergido en su piscina particular.

Pero eso es sólo el principio, porque luego viene el frío, de repente ya no está tan calentito. 

Y a continuación le debe de invadir una especie de sensación de vacío que le produce un enorme desasosiego. Tiene hambre. Hambre que ya no se soluciona simplemente esperando a que lleguen los nutrientes a través del cordón umbilical, sino que ahora hay que hacer un esfuerzo extra para conseguirlos. Hay que aprender a succionar con los labios para sacar la leche del pecho materno.

En concreto, mi duendecillo, tuvo que aprender a mamar, ya que al ser prematuro, aún no había desarrollado el reflejo de succión. Y eso nos costó una vida, o al menos es lo que nos pareció a nosotros.

En conclusión, aunque es cierto lo que dicen que ver nacer una vida es muy hermoso, no hay que olvidar que también es un trabajo muy costoso, tanto para la madre como para el bebé. Hasta tal punto, que el llamado “trauma del nacimiento” es absolutamente real. Siempre hablamos de lo duro que es para la madre, pero generalmente nos olvidamos de lo duro que es para el bebé.

Sin embargo, cuando por fin lo tenemos en nuestros brazos sentimos la más inmensa de las alegrías.

Aquí os dejo algunos enlaces explicando esto mismo. Espero que os gusten y os sirvan como a mí para comprenderlo mejor.





¡Bienvenido al mundo, pequeño!

miércoles, 28 de diciembre de 2016

¡Vamos de paseo!

Una amiga me dijo un día: “Las primeras semanas es recomendable que no salgas de casa sola. Puedes encontrarte fatigada, te puedes marear… Yo salí un día a recoger al mayor después de tener a la peque y me desmayé en la puerta del cole.”
Así que al principio, Superpapi, Supermami y el duendecillo íbamos juntos a todas partes.
Pero ¿salir de casa? Ése no era el problema, el auténtico problema era sencillamente SALIR.
En primer lugar teníamos que preparar todo lo que había que llevarse para el pequeñajo. Llevamos una bolsa que bien podría ser una maleta con ruedas. De hecho, cuando estamos paseando por la calle y veo los minibolsitos tan cuquis que llevan otras Supermamis no puedo dejar de mirarlos preguntándome: ¿dónde llevan todas las cosas? ¿De verdad que ahí les cabe TODO?
Nosotros llevamos:
  1. Pañales
  2. Cambiador
  3. Toallitas húmedas
  4. Pañuelos de papel
  5. Un biberón con las tomas correspondientes y el termo con agua (llevamos a cabo lactancia mixta)
  6. Botecitos tamaño muestra de crema y colonia para bebés (vienen muy bien las muestras que te regalan en el hospital, en las canastillas por cortesía de Lets Family y Mi bebé y yo)


  7. Dos o más baberos
  8. Cinco o seis gasas (el peque tira un montón)
  9. Y por supuesto, imprescindible, una bolsa con mudas de ropa para cambiar al renacuajo si se moja mucho. En invierno también llevamos un par de zapatitos de repuesto, por si los pierde... y que no se le enfríen los pies. Aunque a él no le gustan, y como buen gatito que es prefiere ir con los pies libres de ataduras.



Además, después de las primeras salidas, Superpapi y yo hemos aprendido a incluir también una muda para nosotros, porque las regurgitaciones del nene suelen alcanzarnos y bastante. A mí me gusta pensar lo que nos dijo una vez una prima nuestra: “Llevamos medallas de mami.”

De manera que, antes de salir de casa tenemos que preparar el maletón, vestirnos nosotros y vestirlo a él. Y mientras ocurre todo eso, resulta que se ha pasado el tiempo de la toma y al pequeñajo le toca otra vez mamar. Le doy con sumo cuidado para que no se vomite encima y le cambiamos el pañal (otra vez). Normalmente vuelve a vomitar y hay que cambiarle la ropita de nuevo, a veces hemos tenido que cambiarle hasta tres veces antes de salir.

Cuando por fin creemos que ya está todo listo, salimos pitando, rezando para que se duerma en el coche y no se agobie demasiado, ya que parece que la sillita no le apasiona (esto lo explicaré en otro post).

¡A pasear!

domingo, 27 de noviembre de 2016

¿Engordar o no engordar?

Cuando estaba embarazada, o mejor dicho, cuando empezó a crecerme la barriguita, disfrutaba mirándome en el espejo.

Aunque no tengo problemas de sobrepeso, he de admitir que me aterraba la idea de que el embarazo provocara un aumento considerable del volumen de mi cuerpo. Sin embargo, nada más lejos de la realidad. Durante el tiempo que duró el embarazo (34 semanas, el duendecillo fue prematuro) aumenté el peso justo, es decir, más o menos lo que suponía el peso del bebé con el líquido amniótico y la placenta, más probablemente algún quilito extra, pero poca cosa.

Por otra parte, durante el embarazo me sentía tan bien, que me encontraba mucho más guapa, resplandeciente, era como si me hubieran hecho un tratamiento intensivo de belleza. Y de hecho, la gente lo apreciaba y a menudo me lo decían.

Lo más curioso de todo esto era que mientras unas personas manifestaban de buen grado que me encontraban radiante, también me encontré con lo opuesto.

Una de las frases que más escuché fue: "Pues no has engordado tanto". Y en el fondo yo podía percibir que esa persona esperaba verme desbocada por todos los lados. 

De todas maneras, no me afectaba en absoluto, porque me encontraba demasiado ocupada disfrutando de mi estado.

También escuché en repetidas ocasiones la frase: "Ahora tienes que comer por dos". 
Vamos a ver, por mucho que quisiera, no me entra más comida de la que ya como, y no es precisamente cantidad suficiente para un regimiento, además, no me aumentó el apetito durante el embarazo, lo que significa que mi cuerpo tampoco necesitaba mucha más cantidad de la que ya ingería. Y de todas maneras, no creo que esa frase se refiera a que tienes que comer el doble, sino más bien a que has de comer con cabeza, porque estás alimentando una vida. Eso si que es más difícil, si no solías llevar una dieta equilibrada antes del embarazo. Pero en mi caso no tuve demasiado problema, ya que siempre he llevado una dieta basada en la mediterránea, con sus ensaladitas, sus carnes y pescados, y sus verduritas... 

Y SÍ, ¡PODÍA COMER JAMÓN SERRANO!



Cuando te conviertes en supermami o en superpapi tu vida da un giro de 360º y tus prioridades, tus ideales, toda la perspectiva que tenías de la vida se vuelca y se pone del revés. 
Y eso ya no termina nunca.
Por si os interesa, aquí dejo un enlace a un artículo de la página Baby Center:

¡Bienvenidos al mundo de los Superpapis!