Superpapis de Corazón

Superpapis de Corazón

miércoles, 20 de febrero de 2019

La vida es SUEÑO...



Dormir, dormir, dormir...

Imagen: Pexels.com


Eso es lo que deseamos la mayoría de padres primerizos (o de padres, en general ;)).


En mi caso, es algo especial.


Los que me conocen saben que siempre he sido muy dormilona, y lo que más temía antes de que naciera el Duendecillo era precisamente eso: quedarme profundamente dormida y no conseguir escucharlo cuando me necesitara en mitad de la noche.


Por suerte, eso no llegó a ocurrir durante los primeros meses de vida del pequeñajo. Está claro que nuestro cerebro está perfectamente programado para criar a un bebé. Algo dentro de nuestra cabeza hace "CLIC", y de repente no necesitas dormir más de dos horas seguidas.


Aun así, van pasando los meses entre pañales, arrullos, biberones o pechitos (o ambos), siestas... y el cansancio se va acumulando en tu cuerpo.


Sin embargo, sigues levantándote a altas horas de la noche a consolar al chiquitín porque está llorando.



Está claro que la Naturaleza es sabia, y seamos como seamos, estamos hechos para cuidar de nuestra descendencia. Tanto las mamás como los papás, sin distinción.


Digo esto porque Superpapi también se levantaba a altas horas de la noche. Sobre todo a partir de mi reincorporación al trabajo, para que yo pudiera descansar.


De hecho, él pasa muchas más horas con el Duendecillo que yo. De manera que forma parte de toda esa generación de Superpapis implicados al 100% en la crianza de sus hijos.


Cuando estás embarazada, ya desde el principio, el cansancio se apodera de tu cuerpo de tal forma, que parece que lleves un oso abrazado a tu espalda todo el tiempo.


La gente te dice: “Aprovecha para dormir ahora todo lo que puedas, porque cuando nazca el bebé será imposible.”


El problema es que nadie te dice que cuando tu barriga empieza a parecerse a un balón, eso ya no es tan fácil. Te sientes pesada, si te mueves te molesta. También te molesta cuando no te mueves…


En ambos embarazos llegó un momento que tenía que dormir en el sofá, casi sentada y con un montón de almohadones, porque no soportaba estar tumbada en la cama. Además, cuando conseguía tener una postura más o menos cómoda para descansar, entonces eran los pequeñajos quienes empezaban el bailoteo para acomodarse.


A todo esto, he de sumar mis desvelos. Oh, sí, porque encontrar la postura óptima no es el único problema. También hay que conseguir que venga el sueño. Cosa que muchas veces se resistía a aparecer. Supongo que en parte debido a las preocupaciones sobre que el bebé llegara bien, en parte por el nerviosismo que se va acumulando conforme se aproxima la fecha del parto, y otras cosas más…

De esta manera, durante las últimas semanas de embarazo es casi imposible descansar como es debido.



Por otra parte, una vez ha nacido el bebé, también te sugieren que duermas cuando él o ella lo haga. Lo que no te dicen es que mientras el bebé duerma, tú has de aprovechar para ducharte, comer, hacer la colada, preparar la comida, limpiar la casa, y un montón de tareas más. A veces puedes demorarlas y darte un descanso. Sobre todo si tienes ayuda, de Superpapi o de otra persona.


Pero eso es tema para otro post.


¿Qué opinas, tú podías dormir al final de tu embarazo? Puedes explicar tu experiencia en los comentarios.


¡Feliz semana!





jueves, 24 de enero de 2019

Gracias por elegirnos


Con mi bebé en brazos, pienso que es un milagro real tener una personita así en tus manos, bajo tu total y absoluta responsabilidad.
Algunos piensan que es el alma quien elige a los padres, y no al revés. Esto ofrece una nueva perspectiva a nuestra manía egocéntrica de que somos nosotros quienes lo controlamos todo.
Yo también lo creo. Creo que cada uno viene a este mundo para una misión, y eso encaja con que sea cada alma quien elija donde anidar.
En el siguiente link podéis leer más sobre el tema.


Miro a mi pequeña hadita y no dejo de preguntarme: ¿De dónde has salido?, ¿cómo has llegado hasta aquí?, ¿cuántos obstáculos habrás tenido que sortear para conseguirlo?, ¿cuántos mundos habrás tenido que atravesar?
Entonces pienso en todas esas MAMÁS que no han podido o que no podrán serlo jamás, y me doy cuenta de lo inmensamente afortunada que soy…

Y le digo en un susurro... gracias por elegirnos…


Gracias por decidir establecerte con esta familia un poco CAÓTICA, con unos PADRES AÚN­­ PRIMERIZOS.
Gracias por volver nuestra vida del revés y añadirle un valor incalculable.
Gracias por ayudarnos a abrir los ojos y a MADURAR, esta vez de verdad…
Gracias por entregarte a nuestras manos, confiando en que nos emplearíamos a fondo para sacar lo mejor de nosotros mismos.
Gracias por hacernos valorar aún más si cabe LA VIDA, con todo lo bueno y lo malo que trae.
Gracias por enseñarnos a ver todo lo que aprendimos con tu hermano y lo nuevo que vamos aprendiendo contigo.
Gracias por creer  en nuestra CAPACIDAD DE SALIR ADELANTE, y de poder hacerlo contigo y con tu hermano.
Gracias por enseñarnos a apreciar y disfrutar los momentos que pasamos juntos, los cuatro.
Gracias por hacernos sentir tan VALIOSOS
Gracias por ayudarnos a romper la rigidez de los primeros meses, y a volvernos un poquito más flexibles.


Imágenes: Pexels.com 

Gracias por confiar en nosotros, en nuestro AMOR hacia ti incluso antes de nacer… Gracias por dejarnos quererte… Gracias por querernos, aun con todos nuestros fallos y defectos.
Gracias por agudizar NUESTRA SENSIBILIDAD Y EMPATÍA
Gracias por enseñarnos a VER EL MUNDO CON OTRA MIRADA

A LOS DOS RENACUAJOS… GRACIAS POR ELEGIRNOS…



Imagen: Pexels.com

¡Feliz semana!

miércoles, 9 de enero de 2019

Belly painting

Estando embarazada del Duendecillo, me hacía mucha ilusión algo que está súper de moda.

Pintarme la barriga o lo que es lo mismo, el belly painting.

No pudo ser. Entre la Amenaza de Parto, el reposo absoluto, y que el Duendecillo llegó antes de tiempo, fue imposible organizar una sesión.
Por eso, con el segundo embarazo, Superpapi y yo teníamos claro que no queríamos dejar escapar la oportunidad.
Así que hablamos con una tía de la renacuaja que se dedica al mundo de la estética, y nos pusimos manos a la obra.
Buscamos modelos en internet y elegimos el que más nos gustó. La verdad es que hay todo un mundo para elegir, la gente es muy artista.
Nos decantamos por un unicornio, porque es un ser que siempre me ha fascinado, y no queríamos ningún dibujo de nena, porque ninguno nos convencía. Creo que en el fondo no queríamos ponerle carita (al contrario que con el Duendecillo).

Así que planeamos la sesión, y la disfrutamos todo lo que pudimos.

Éste es el resultado. Espero que os guste.

Pintura e imágenes: Sakura by Eva Muñoz
Montaje realizado con Canva: Renée Moll

¡Feliz semana!

sábado, 22 de diciembre de 2018

FELIZ NAVIDAD

Ya están aquí, un año más, las fiestas de Navidad. Y volvemos a esperarlas con mucha ilusión. El Duendecillo ya tiene 2 años y 4 meses, y se entera de todo. Pero además, este año también disfruta de los preparativos que están haciendo en la escuela infantil.
Por otra parte, volvemos a vivir estas fiestas por primera vez, con la pequeña Hadita, que cumplirá 2 meses justo el día de Navidad.
Pero este año me ha dado por reflexionar...
Todos vamos como locos, pendientes de los regalos, mientras que a mí me hace más ilusión juntarme con la familia, los amigos... Quizá sea por la llegada del nuevo miembro a la familia. El caso es que sólo espero llegar estos días para reencontrarnos con nuestros seres queridos.
¿Os ocurre lo mismo?¿Cuánta importancia le dáis a estos momentos con la familia? Podéis dejar un comentario, ¡lo esperamos!
Así que os deseo lo mejor a todos y todas durante estas fechas. Y que tengáis un próspero año nuevo.
De paso, rescato el post que publiqué el año pasado por estas fechas. Espero que os guste.


Publicado el 30/12/2017

Algunos lo llaman Festival de Navidad... Otros Festival de Invierno... El hecho es que en todos los coles celebramos una fiesta para dar la bienvenida a las vacaciones más esperadas por los peques. Ya sean villancicos, bailes, representaciones o un Belén viviente, cada niño tiene su papel.
Es lo que nos indica que la llegada de Papá Noel y los Reyes Magos está cada vez más cerca.

Imagen: Renée Moll

Y los niños excitadísimos, como grillos saltando dentro de una caja.

Mientras tanto nosotros, maestros y papás, intentamos mantener la ilusión de los pequeñajos, a pesar de que parece que los medios están confabulados para romperla. Anuncios, series y películas dejan al descubierto demasiada información.
Lo que me sorprende es que aun así, los niños parecen ajenos a toda esta farsa consumista que invade todo durante estos días.
Ellos siguen inmersos en la magia. Y nos la contagian a nosotros.
Las Navidades son unas fiestas muy especiales, nos reunimos con nuestros seres queridos, compartimos la mesa con aquellos a los que no vemos a menudo...
Pero no hay duda de que unas Navidades con niños alrededor son doblemente especiales.

La Navidad está para que saquemos a bailar a nuestro niño interior.

Espero que las disfrutéis tanto como nosotros.




Imagen: Pixabay.com modificada con Canva



¡FELIZ NAVIDAD Y FELIZ AÑO NUEVO!

jueves, 13 de diciembre de 2018

La complejidad de lo sencillo

¡Cuántas veces he oído aquello: Si en Infantil no hacéis nada más que jugar con plastilina!
Pues sí, es cierto, le damos mucha importancia a que los peques jueguen con plastilina, con coches, con maderas, con muñecas...

Da igual el juguete, lo importante es que jueguen.

Lo que me entristece es que sean los propios compañeros de profesión quienes tengan las miras tan cortas y no se den cuenta de todo el trabajo que estamos haciendo.
Carmen Díez Navarro, reconocida maestra y autora de numerosos libros, denomina a la Educación Infantil "El piso de abajo de la escuela". Y no puedo estar más de acuerdo con ella. Es en el piso de abajo donde se encuentran los cimientos que sostendrán al edificio entero... Es en el piso de abajo donde hay que asentar unas bases robustas para un futuro seguro y fructífero.
Estamos cansados de escuchar aquello de que el cerebro es un músculo que hay que entrenar, pero no lo tomamos al pie de la letra. 
Si queremos correr una maratón, entrenamos antes durante un largo período de tiempo, primero vamos participando en carreras menores, hasta enfrentarnos al gran reto. 
Igualmente, si queremos que el niño empiece a leer o a escribir, antes ha de desarrollar una serie de destrezas que van desde el trabajo grafomotriz hasta el desarrollo de los procesos mentales que le han de ayudar a descifrar el código escrito.
En este sentido, muchas veces las maestras de infantil nos sentimos desamparadas ante la administración, las editoriales e incluso los propios compañeros o superiores. Cuesta mucho hacer entender a los demás que igual que no obligas a un bebé de tres meses a caminar, tampoco puedes pretender que sea capaz de leer antes de que su cerebro esté preparado.

Por suerte, cada vez son más las voces que se pronuncian sobre este tema, con el respaldo de la neurociencia.

Aun así, todavía nos queda camino por recorrer.
Al hilo de todo esto viene el título del post. Aunque parezca que en infantil sólo jugamos con plastilina, doblamos y rasgamos papelitos, picamos o estampamos, hay que saber mirar bien para darse cuenta de la complejidad de los aprendizajes que se dan con esas actividades.
Al experimentar con todos esos materiales, el niño está aprendiendo conceptos:
  • Relacionados con su cuerpo (motricidad, agilidad, sensaciones, olores...)
  • Relacionados con su conocimiento (imaginación, propiedades de los objetos, composiciones, simbolismo...)
  • Relacionados con los objetos (elasticidad, textura, permanencia, similitudes, clasificación...)
Y lo mismo ocurre cuando pintan con las manos o con pinceles, cuando juegan con muñecas, o cuando hacen cualquier otra actividad manual.

Imagen:Renée MB

El niño que juega libre, explorando su entorno, genera conexiones neuronales que serán las que formarán la base para sus aprendizajes posteriores.

Por tanto, un niño que juega en la arena, disfruta manchándose de barro, o dice que en el cole sólo ha jugado con los coches, en realidad está desarrollando su mente. 

Así que... ¡Dejad que los niños jueguen!

¡Feliz semana!

domingo, 9 de diciembre de 2018

Cumplimos 2 añitos

¡El blog cumple 2 años!
Nos hace mucha ilusión seguir aquí, al pie del cañón, sobre todo porque este año ha sido un poco complicado mantener la continuidad de las publicaciones.
Por un lado hemos pasado por una oposición larga y dolorosa. 
Y por otro lado hemos recibido al nuevo miembro de la familia. ¡Ahora ya estamos todos!
Así que, como ya dije el año anterior, muchas gracias por vuestras visitas, y esperamos que sigáis volviendo por aquí.
¡Gracias y feliz semana!
Imagen: Pixabay.com

martes, 16 de octubre de 2018

Nuevo curso, nuevo ciclo

Iniciamos curso nuevo, con todo lo que eso supone.
Aunque el año comienza en el mes de Enero, el mes de Septiembre también implica en muchos aspectos el final de un ciclo y el inicio de otro nuevo.
En nuestro caso, iniciamos este nuevo ciclo a lo grande. Con el final de mi segundo embarazo, y por tanto con el nacimiento de nuestro segundo bebé. Los tres esperamos la llegada de una pequeña Hadita para finales de Octubre. Todos estamos muy emocionados, aunque un poco asustados (Superpapi y yo, claro, el Duendecillo es muy pequeño aún). Nos encontramos en un momento crítico, ya que rozando la semana 34 cruzamos los dedos esperando que nuestra pequeñaja no decidiera imitar a su hermano mayor (el Duendecillo nació en la semana 34). También estamos un poco preocupados por él y su reacción cuando nazca la nena. Pero de eso ya hablaré en otro post.

Hablando de la vuelta al cole, me encanta el mes de Septiembre. Siempre me ha entusiasmado el inicio de curso, la perspectiva de llegar a un cole nuevo, encontrar compañeros nuevos, un grupo o grupos de alumnos a los que ir conociendo a lo largo del año... la posibilidad de enfrentarme a nuevos retos...
Sin olvidar la penita que me da despedirme de los compañeros y niños que he dejado por el camino.
Así que la llegada del otoño marca el inicio de un mundo nuevo repleto de expectativas.

Mucha gente cree que los maestros empezamos la vuelta al cole con los niños, pero no. Empezamos el día uno de septiembre (bueno, este curso fue el día 3, porque el 1 era sábado). Eso significa que tenemos una semanita escasa sin niños para organizarnos y planificarnos. Una semana dedicada a organizar y reubicar el mobiliario de la clase, rellenar papeleo burocrático, examinar la información del alumnado, planificar las clases, reuniones con el equipo directivo, con los equipos docentes...

En definitiva, todo ese trabajo que no se ve, pero que constituye la base sobre la que construiremos nuestro año escolar.

Aparte de eso, me encanta entrar en mi clase por las mañanas, el silencio reinante, el olor a limpio, el aire fresco que llega a través de las ventanas…
Este año pasado participé en un curso de Formación en Mindfulness, y ahora intento aplicarlo cada día al inicio de la jornada. Sólo durante un minuto, me encierro en la clase sola, respiro hondo, y me centro en el momento presente. Me ayuda a prepararme para el día que tengo por delante.

Además, este inicio de ciclo lo he inaugurado con un nuevo Bujo (Bullet Journal), del que ya os hablé el curso pasado. Y estoy disfrutando, planificando y decorándolo.

Compré la libreta este verano, en una oferta que encontré por casualidad en un supermercado Lidl, y que iba totalmente acorde a lo que yo buscaba.

Imagen: Renée MB

Aunque la estructura es bastante simple, voy decorándola paso a paso, a mi gusto, y adaptándola a mis necesidades en cada momento. De hecho, voy probando y cambiando las cosas que no me han funcionado, como por ejemplo el planning mensual, que empecé elaborándolo de una forma, y he acabado adoptando otro modelo.

Aquí os dejo una pequeña muestra de cómo está quedando.  

Imagen: Renée MB

¡Espero que os guste!

Y vosotros,  ¿qué opináis de la vuelta al cole? Deja un comentario, nos encantará leerlo.
¡Feliz semana!