Superpapis de Corazón

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sábado, 22 de diciembre de 2018

FELIZ NAVIDAD

Ya están aquí, un año más, las fiestas de Navidad. Y volvemos a esperarlas con mucha ilusión. El Duendecillo ya tiene 2 años y 4 meses, y se entera de todo. Pero además, este año también disfruta de los preparativos que están haciendo en la escuela infantil.
Por otra parte, volvemos a vivir estas fiestas por primera vez, con la pequeña Hadita, que cumplirá 2 meses justo el día de Navidad.
Pero este año me ha dado por reflexionar...
Todos vamos como locos, pendientes de los regalos, mientras que a mí me hace más ilusión juntarme con la familia, los amigos... Quizá sea por la llegada del nuevo miembro a la familia. El caso es que sólo espero llegar estos días para reencontrarnos con nuestros seres queridos.
¿Os ocurre lo mismo?¿Cuánta importancia le dáis a estos momentos con la familia? Podéis dejar un comentario, ¡lo esperamos!
Así que os deseo lo mejor a todos y todas durante estas fechas. Y que tengáis un próspero año nuevo.
De paso, rescato el post que publiqué el año pasado por estas fechas. Espero que os guste.


Publicado el 30/12/2017

Algunos lo llaman Festival de Navidad... Otros Festival de Invierno... El hecho es que en todos los coles celebramos una fiesta para dar la bienvenida a las vacaciones más esperadas por los peques. Ya sean villancicos, bailes, representaciones o un Belén viviente, cada niño tiene su papel.
Es lo que nos indica que la llegada de Papá Noel y los Reyes Magos está cada vez más cerca.

Imagen: Renée Moll

Y los niños excitadísimos, como grillos saltando dentro de una caja.

Mientras tanto nosotros, maestros y papás, intentamos mantener la ilusión de los pequeñajos, a pesar de que parece que los medios están confabulados para romperla. Anuncios, series y películas dejan al descubierto demasiada información.
Lo que me sorprende es que aun así, los niños parecen ajenos a toda esta farsa consumista que invade todo durante estos días.
Ellos siguen inmersos en la magia. Y nos la contagian a nosotros.
Las Navidades son unas fiestas muy especiales, nos reunimos con nuestros seres queridos, compartimos la mesa con aquellos a los que no vemos a menudo...
Pero no hay duda de que unas Navidades con niños alrededor son doblemente especiales.

La Navidad está para que saquemos a bailar a nuestro niño interior.

Espero que las disfrutéis tanto como nosotros.




Imagen: Pixabay.com modificada con Canva



¡FELIZ NAVIDAD Y FELIZ AÑO NUEVO!

viernes, 5 de enero de 2018

Queridos Reyes Magos...

Queridos Reyes Magos,

Aunque ya proliferan por las redes sociales montones de cartas para vosotros, yo también quiero escribir la mía, con algunas peticiones para vosotros.


En primer lugar, quiero recordaros que menos es más.

Ningún niño es más feliz por tener más juguetes, al contrario, lo importante de estas fiestas es encontrarse con sus familiares, tíos, abuelos, primos, con los que compartirán  sus cosas y con los que jugarán, aunque sea con una caja (el Duendecillo tiene miles de juguetes, y sin embargo se pasa horas jugando con una simple caja de cartón :))).

En segundo lugar, os pido que no permitáis que ningún niño sea juzgado por los prejuicios de la sociedad.

Si un niño quiere una cocinita y una niña quiere coches para jugar, no hay problema... Quizás sea así como empezaron sus carreras Alberto Chicote o María de Villota (tristemente desaparecida en 2013).

Un comentario aparte requieren los juegos que incitan a la violencia. Ésos no nos gustan. Pero más en concreto, si hablamos de videojuegos, es fundamental tener claras una serie de premisas antes de elegirlos.

1. Los videojuegos ya vienen catalogados por edad recomendada. Si no encontramos esta indicación, generalmente basta con leer la sinopsis del juego para saber si es adecuada o no para el niño en cuestión.

2. No estáis obligados a regalar el que pide el niño. A veces los niños piden juegos que han visto jugar a otros niños mayores y los quieren para sentirse eso, mayores. Pero entonces se encuentran frente a contenidos que no son adecuados para ellos. Hay muchos más juegos donde elegir, cuyos objetivos son mucho más educativos e igual de entretenidos.

3. También es buena idea elegir videojuegos que potencien el juego con otros niños, en equipo, etc. Pero no en línea, sino mas bien en compañía, por aquello de relacionarse con otros cara a cara.



Por último pediros que, aunque sabemos que no llegaréis a todos los niños por igual (a algunos ni siquiera llegaréis), al menos mantengáis la ilusión en sus corazones.

Porque los niños deben seguir siendo eso, niños.

Muchas gracias por vuestra atención y feliz Año Nuevo.

¡Feliz Año Nuevo a todos y todas!


lunes, 8 de mayo de 2017

¡Feliz día, papá! ¡Feliz día, mamá!

Como se puede ver al leer el título, en este post he unido dos celebraciones: la del día del Padre (19 de Marzo) y la del día de la Madre (7 de Mayo).

Celebrando el primer día del Padre

Al mismo tiempo que vivimos por primera vez las Fallas de Valencia con el Duendecillo, también Superpapi tuvo un día muy especial, ya que celebró su primer día del Padre.

Ese día nos levantamos tempranito, como de costumbre ;), y preparamos el desayuno. Cuando Superpapi fue a sentarse en su silla, tropezó con sus regalos :)))).
Lo primero era una caja de Suavinex que habíamos recogido en la farmacia, y por la que él llevaba varios días dándome la paliza... ¡Estaba empeñado en saber lo que era!
Por fin lo abrió y encontró dos chupetes para el peque con mensajito: TE QUIERO PAPÁ.
 ¡Y a Superpapi se le caía la baba!

Otro regalo fue el libro El cerebro del niño explicado a los padres, del Dr. Álvaro Bilbao. Aunque en realidad este regalo es un poco para los dos, ya que lo elegí con el fin de que nos ayude en la crianza y educación del Duendecillo.


Y por último, le regalamos el pequeñajo y yo un montaje con fotografías de ellos dos desde que el Duendecillo nació hasta la fecha. ¡Y ahí sí que le cayó la baba!

Celebrando el primer día de la Madre

El domingo 7 de Mayo celebramos el día de la Madre. 
Al igual que el día del Padre, nos levantamos prontito y preparamos el desayuno, y en la mesa estaban esperando mis regalitos.

Por una parte, un bolso bandolera que había visto hace tiempo y me gustó, y no me lo había cogido porque desde que nació el Duendecillo sólo llevo mochila, pero Superpapi insistió en que ya era hora de cambiar de bolso ;b.


Y por otro lado, también recibí un regalo que es en parte para mí y en parte para el renacuajo, ya que es un collar de lactancia y dentición. Está muy chulo, y me encantó.
Había estado viéndolos por internet pero no me acababa de decidir, y la verdad es que va bastante bien, al Duendecillo le gusta y yo puedo combinarlo con distintos modelos de ropa, ya que tiene colores bastante vistosos y combinables.


Por lo general, nos gusta celebrar los días especiales, nos hace mucha ilusión que llegue el día señalado y hacer la fiesta, aunque también somos totalmente partidarios de las muestras de cariño diarias, demostrarnos a menudo que nos queremos.
Somos conscientes de que los pequeños gestos son los más importantes, y esperamos que el Duendecillo lo aprenda así.

jueves, 12 de enero de 2017

Las primeras Navidades

Una de las cosas más bonitas de tener un bebé es que vuelves a vivir muchas situaciones por primera vez. Las primeras de tu pequeñajo: el primer baño, el primer paseo, el primer viaje en coche… Y ahora las primeras Navidades.
Solo puedo definirlas con una palabra: Ilusión.
Ilusión de los abuelos por comprarle los regalitos, por vestirlo de Papá Noel, de pastorcillo, de Niño Jesús, de elfo…
Ilusión nuestra por observar sus reacciones al ver las luces decorativas de la ciudad, el árbol de la plaza central… Y también ilusión por vestirlo de Papá Noel y de elfo. Para eso le compramos al duendecillo un par de pijamas de estos personajes.

Estábamos deseando hacerle una sesión de fotos vestido así, como en esas postales tan bonitas que se ven en internet de bebés dormiditos. Pero el duendecillo no estaba dispuesto a ponérnoslo fácil.
Él es muy activo, no para quieto, y además suele vomitar bastante. Así que teníamos que tenerlo todo preparado para poder cazarle en buena posición y antes de que se cansara. Además, teníamos que ser rapidísimos para vestirlo y hacerle las fotos antes de que se manchara o se pusiese a llorar.
¡¡Al final lo conseguimos!!

Ya tenemos un bonito recuerdo de sus primeras Navidades.

En cuanto a los regalos, aunque aún tenía 4 meses y medio y en teoría no se entera de nada, sí que hicimos que fuera él quien desgarrase el papel que los envolvía.


Aunque al ser tan pequeño, el ajetreo de estos días le pasó factura, y por tanto ha estado algo potrosillo, ya que le hemos descolocado un poco al cambiarle las rutinas, comer más veces fuera de casa y con más jaleo del habitual, etc.


En conclusión, las primeras Navidades del peque las hemos disfrutado los adultos más que él, aunque nos gusta pensar que él también ha disfrutado, a su manera.  ;)