Superpapis de Corazón

Mostrando entradas con la etiqueta Mujeres Luchadoras. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Mujeres Luchadoras. Mostrar todas las entradas

miércoles, 31 de julio de 2024

El proceso de concurso oposición a maestros. Así lo viví yo en el 2022


    ¡Hola de nuevo superpapis y supermamis!

    ¿Cómo estáis? 

    Nosotros estamos disfrutando de un bien merecido descanso estival. Ya estamos en pleno verano, las vacaciones soñadas de los maestros, que por fin puedo saborear de verdad, sin una oposición de por medio.

Ahora que miles de compañeros han finalizado el proceso, y que ha pasado un tiempo, puedo hablar de todo con perspectiva.

Ya me siento capaz de hablar del PROCESO DE SELECCIÓN DE MAESTROS: El concurso oposición por el que pasamos tantos durante los meses de junio y julio.


Montaje: Renée MB con Canva

He de remarcar que aquí cuento mi experiencia personal, en el año 2022, y por tanto no tiene que ser igual que la de nadie. Cada uno vive el procedimiento de una forma, y cada persona tendrá su propia opinión. Todas son respetables.


Montaje: Renée MB con Canva

Para el que no sepa cómo funciona este proceso, lo explicaré muy brevemente.

En el caso de la comunidad Valenciana, para acceder a un puesto fijo de maestro en un centro de educación primaria, has de superar un concurso oposición, con 2 fases bien diferenciadas.

Aquí explico las del año 2022, que son ligeramente distintas a las de este año 2024.

1ª FASE OPOSICIÓN:

2 pruebas para evaluar las capacidades cognitivas, prácticas y competenciales de los aspirantes.

1ª prueba parte A: redactar un tema durante 2 horas, de entre 2 extraídos al azar, de un total de 25 temas relacionados con la especialidad a la que se opta.

1ª prueba parte B: elaborar una programación determinada a partir de una situación escolar planteada. Esta prueba se conoce popularmente como el Supuesto.

2ª prueba: presentación de una programación didáctica para un curso escolar, defensa oral de la misma y exposición de una Unidad didáctica (con la nueva ley son Situaciones de Aprendizaje) elegida de la misma programación, de entre 3 extraídas al azar.

2ª FASE CONCURSO:

Ponderación de méritos de cada aspirante que ha superado la 1ª parte, a partir de un baremo dado. En dicho baremo se valoran entre otras cosas, la experiencia laboral previa, los títulos y actividades de formación realizadas, así como el conocimiento de idiomas.

 

Montaje: Renée MB con Canva
 

Durante todo el fin de semana del 8 al 10 de julio de 2022 estuve reproduciendo en mi cabeza la exposición oral que realicé de mi programación delante del tribunal. Palabra por palabra. Punto por punto. Lo que dije y lo que no dije. Esto último, lo repetí más veces todavía, como si fuera una oración. Como si de este modo pudiera hacérselo llegar a las personas que me examinaban por telepatía.

Sé que puse toda la carne en el asador, y sé que nunca puedes alcanzar la perfección. Pero siempre me quedo con la sensación de que podría haber hecho mucho más. Siempre se me ha quedado una mínima sombra de duda sobre si había hecho todo lo que estaba en mi mano, pero pronto la ahuyento.

Me voy contenta a casa. He dado todo lo que he podido de mí, y mucho más.

Consiga la plaza o no, termino el proceso orgullosa de mí misma. Llevo más de un año repitiéndome que una plaza es mía. Con no pocos sacrificios.

Como dice Diego Fuentes, de preparadoredufis: OPOSITA FUERTE O NO OPOSITES.

He seguido muchos consejos suyos, así como también de Úrsula Campos. Si os interesa echar un vistazo, os dejo los enlaces por aquí.

Preparadoredufis

Úrsula Campos

Pero sobre todo, he contado con una preparadora excepcional, colega y amiga, a la que aprecio mucho y con la que me he sentido capaz de todo. Alicia. 

Pues eso he hecho. Con todas mis circunstancias, que no me lo han puesto fácil, pero lo he conseguido. No es fácil. Muchas y muchos maestros lo saben tan bien como yo.

No es fácil.

Estás trabajando en un cole, con suerte, cerca de tu casa, atendiendo a los alumnos y a veces a los padres. Prepara programaciones, reuniones, materiales, actividades… Llegas a casa y tienes a tus niños, meriendas, duchas, cenas, lavadoras, y un largo etcétera que parece no terminar nunca.

Y la opo.

Con ganas o sin ellas, te pones a estudiar, aunque sea una hora.

Reconozco que hubo días en que lo hubiera mandado todo a rodar. He llorado, lo he lamentado mucho, y he perdido muchas horas y experiencias con mis hijos.

Pero siempre he mantenido el foco sobre mi meta. Veía todas esas imágenes de Instagram, con esos escritorios perfectos, y pensaba: si pueden ellos, yo también.

¡Al opozulo!

 

Montaje: Renée MB con Canva

He de reconocer que también tuve mucha ayuda. Superpapi estuvo  ahí, facilitándome el tiempo de estudio, encargándose de todo con los peques. También me ayudaron los abuelos de ambas partes, así como los tíos, que los llevaban y recogían del cole, se los llevaban al parque, etc.

Por otro lado, el sistema de selección ha mejorado de manera significativa.

Se han establecido las medidas necesarias para asegurar que el proceso fuera lo más transparente, honesto y justo posible. Se ha mirado un poco más por las personas, aunque sigue siendo un procedimiento largo, tedioso y colmado de incertidumbre.

He tenido la constante sensación de que las calificaciones se hacían mucho de rogar. Sin embargo, según a quien se lo contaba le parecía que iba más lento o más rápido, y me hacía verlo de otra forma. Es la teoría de la relatividad de Einstein. Un año pasa más rápido que un suspiro, y un minuto puede parecer toda una vida.

En conclusión, hemos ganado un poquito en humanidad, cosa que parecía imposible. Los tribunales parecen más empáticos que nunca con nuestra situación. Al menos, las personas que conformaban el mío se mostraron siempre muy amables y atentos.

Y sólo eso, ya marca una gran diferencia.

El resultado: llegué hasta el final, pero éste no es el año.

No pude decir aquello de UNA PLAZA ES MÍA.


Montaje: Renée MB con Canva

Es muy frustrante. Pasé mis días de duelo, de mortificarme por lo que hice mal, por las veces en que elegí darme un respiro en lugar de seguir estudiando… Estuve mucho tiempo enfadada, porque comprendía que esa nota en las listas no reflejaba todo el esfuerzo, el sacrificio. Pero está claro que tampoco llegan los mejores. Son un cúmulo de circunstancias, se alinean los planetas... Y todo se coloca en su sitio por fin.

Pero luego miro a mis renacuajos y me lamento por todos esos momentos que no he pasado con ellos. Sé que les estoy enseñando el valor del esfuerzo. Sé que servirá mi ejemplo para que ellos se lancen a luchar por sus sueños. Pero duele. Duele sentir que vuelvo a fallar. Que no llego nunca a esa meta, que cada vez está más lejos.

No tengo claro que haya luz al final de mi túnel. No pueden entrar todos. Lo único que sé es que no voy a dejar de caminar. No me asusta la oscuridad. Ahí ya he estado.

Hace dos años, escribí en mi Bullet Journal una frase:


Montaje: Renée MB con Canva

Así, todos los años por agosto cierro mis carpetas y me dedico a descansar y a reflexionar sobre el camino que tomaré el curso siguiente. El año 2022 cerré con mucha rabia y tristeza dentro, pero volví a enfocar el siguiente curso con una nueva perspectiva: el Concurso de méritos. Algo que no imaginé que pudiera lograr, y aún así fui a por ello. Ahora soy funcionara de carrera, título merecidísimo, sin pasar por una oposición (pero con todas las que llevo a las espaldas).

A partir de aquí, inicio una nueva historia, porque yo pensaba que mi año iba a ser el 2022, pero resultó que en realidad, mi año tenía que ser el 2023. Pero ya os lo contaré en un próximo artículo.

Y vosotros, ¿qué decís?, ¿habéis pasado por alguna experiencia similar?

Esperamos vuestros comentarios.

¡Feliz semana!


Montaje: Renée MB con Canva



sábado, 13 de agosto de 2022

Reseña de cine: Mujercitas. Mi versión favorita

 

¡Hola superpapis y supermamis!

¿Cómo lleváis el verano? Nosotros disfrutando de los peques, después de un periodo muy laaaaargo y duro de oposiciones.

También aprovechamos para ver alguna que otra película, y aquí os pongo una reseña.

Espero que os guste.

Últimamente vivimos una época de remakes, reboots y reversionados de películas antiguas, que ya tuvieron su gloria y se persigue repetir los éxitos logrados.

También le ha tocado a Mujercitas.

Aunque ya existen numerosas adaptaciones, esta historia no ha escapado a una nueva revisión. En el momento más oportuno, en pleno auge del empoderamiento de la mujer. Para hablar de este tema, ya publiqué un artículo hace tiempo, al que puedes ir desde el siguiente enlace.

Relacionado: Hablando de princesas... y de Disney

Porque una de las muchas cosas especiales que tiene esta novela es el firme propósito de retratar a una familia de mujeres luchadoras y autosuficientes. Sin olvidar que se desarrolla en la época de la guerra de secesión americana, claro.

 

De todas las versiones que se han hecho en el cine, mi favorita de siempre es la del año 1949, con June Allyson y Liz Taylor entre su reparto.


Imágenes: Canva y MGM
Montaje: RenéeMB



¿Y por qué es ésta mi favorita? Os lo explicaré.

 Tengo esta historia en mi cabeza desde que tengo recuerdos. Me leí la novela original cuando era muy jovencita y me fascinó. En realidad, no estoy segura si fue primero el libro o la película. De hecho, leí toda la serie de la autora (Hombrecitos, Aquellas Mujercitas, Los muchachos de Joe). Pero la que perdura en mi cabeza es la primera, ya que he visto la película cientos de veces. Me sé los diálogos de memoria. Y no me cansa.

En mi opinión, todos y cada uno de los personajes están perfectamente dibujados. Sabes exactamente qué esperar de cada una de las chicas. En ellas están retratadas todas las mujeres que llevamos dentro. La rebelde, la soñadora, la presumida y la tímida. También tenemos a la madre, la tía gruñona, y al aventurero. Evidentemente, esto es posible gracias a una interpretación magnífica por parte de las actrices.

June Allyson (Jo) ofrece una imagen exacta de una mujer adelantada a su tiempo, con ansias de conocer mundo y vivir su vida, pero anclada a unos convencionalismos sociales que le impiden volar.

 Lo que más me gusta de ella: su decisión y su pasión por escribir. Podría decir que quizá mi pasión por escribir viene de ella ...


Imágenes: Canva y MGM
Montaje: RenéeMB

Liz Taylor (Amy) representa a la perfección el papel de niña mimada y engreída,  cuyo único objetivo es pertenecer a una clase social que ya no la acepta.

Janet Leigh (Meg) encarna de una forma muy acertada a la hermana mayor, la más madura que alberga la esperanza de encontrar un marido bueno que le proporcione una familia.

Margaret O’Brien (la pequeña Beth) es el reflejo de lo que se espera de ellas, una chica educada y dócil, aunque con un toque más romántico y dulce.

 Por otra parte, la madre, es el ejemplo de los valores que se les inculcaba en la época, pero con matices. No intenta empujarlas a casarse con un hombre rico, sino que desea que sean felices, independientemente de lo que hagan con sus vidas.

 Y cuando hablo de esta versión, no es que no me guste la versión anterior, la de 1933, protagonizada por Katherine Hepburn encarnando a Jo.

 En realidad, esta actriz me encanta, estaba espléndida en todos sus papeles.

Lo que ocurre es que me resulta demasiado agresiva para mi gusto.

Creo que, en esta obra, quiso forzar demasiado el aspecto revolucionario del personaje. En cambio, June Allyson ofrece la medida justa de rebeldía y docilidad. Hemos de tener en cuenta la época en la que está ambientada. En la versión del 49 supieron perfectamente reflejarlo.


Imágenes: Canva y RKO Pictures
Montaje: RenéeMB

Por otra parte, respecto a la última versión estrenada, la de 2019, no es una versión en sí misma. En realidad, está dedicada más bien a contar todo lo que no se muestra en las anteriores.

Tuve la sensación de que se habían dedicado a rellenar huecos.

No es que me disguste, pero podría haber sido mejor. Me gusta el elenco de actrices, creo que la elección es buena, exceptuando al actor que encarna a Laurie. Le falta carisma, algo de chispa. Sin embargo, me parece que están desaprovechadas sus dotes interpretativas.

La trama ya la sabemos, y la historia en sí está muy bien, pero a mí juicio faltan momentos de humor, algún guiño a las locuras de Jo, o alguna escena con algo de emoción. Asimismo, sobra algún que otro discurso feminista sobre la libertad de la mujer, a mi juicio.

Por este motivo se me hizo algo lenta y pesada. Además, creo que el personaje de Laurie lo han pintado más blandengue de lo que es en realidad. Hemos de tener en cuenta, que está con su abuelo porque se escapó del internado para alistarse voluntariamente en el ejército. En cambio, aquí, lo pintan como un niño rico y mimado que se dedica a ir de fiesta en fiesta.


Imágenes: Canva y Columbia Pictures
Montaje: RenéeMB

Resumiendo, si hablamos de empoderamiento de la mujer, podemos decir que Mujercitas, la obra original ya es un bastión de esta lucha. Más aun teniendo en cuenta que la historia es autobiográfica en muchos aspectos. La autora, Louise May Alcott vivió luchando por los derechos de la mujer, y trató de reflejarlo en sus escritos. Por lo tanto, en realidad no hacía ninguna falta añadir más contenido, al buen entendedor, pocas palabras bastan. Sin embargo, no quita que sea una película buena para pasar el rato. Aunque sea por disfrutar de la puesta en escena.

 

Imágenes: Canva y Wikipedia
Montaje: RenéeMB


Por otra parte, me he dejado de lado la versión realizada en los 90, protagonizada por Wynona Rider y Christian Bale. No sin motivos.

Personalmente, estos dos actores no me gustan demasiado. Aun así, vi la película, con la intención de encontrar alguna razón para valorarla positivamente. Ha sido en balde, no me gusta la interpretación, ya que se limitan a repetir lo que ya habíamos visto en la versión del 49.

Lo único que se salva en esta cinta son las actuaciones de Susan Sarandon y Meryl Streep como la madre y la tía respectivamente de las protagonistas. Sin embargo, no tienen suficiente peso para salvar la película.


Imágenes: Canva y Columbia Pictures
Montaje: RenéeMB

Como he dicho, es mi opinión personal, y cada uno tiene derecho a pensar como desee. Así que lo mejor es verlo todo por uno mismo y formar una opinión propia.

 

¿Qué te ha parecido? ¿Estás de acuerdo? ¿Has visto las películas? ¿Cuál es tu opinión?





miércoles, 4 de marzo de 2020

Hablando de princesas… y de Disney


 El empoderamiento, esa palabra con tanto PODER

Me da mucha pena cuando oigo o leo algo sobre este tema. Me parece que el empoderamiento de la mujer y todo lo que lo rodea está haciendo estragos. Y no es que esté en contra, ni mucho menos. 
Me considero una feminista declarada, defensora de mis derechos como cualquier otra.
Pero aquí voy a tratar otro asunto, relacionado con éste, y con el mundo de los niños.
Desde que tengo memoria, he ido al cine a ver los estrenos Disney. De hecho, incluso de adulta sigo disfrutando de ellos, y ahora que tengo a los renacuajos estoy volviendo a rememorar los antiguos.
Mucho se ha hablado del machismo de estas películas, del mensaje (denigrante hacia las mujeres) difundido por las princesas, etc. 

En este punto debemos tratar 2 cuestiones:

1.    La visión de los cuentos infantiles que nos ha proporcionado esta factoría.
2.  El rol de las princesas en nuestra memoria colectiva a lo largo de la historia de la humanidad.


Los cuentos de la firma Disney
Walt Disney empezó adaptando para la gran pantalla antiguos cuentos de tradición oral. En este sentido, debemos juzgarlos como lo que son: cuentos que han llegado hasta nuestros días a través de generaciones y generaciones de narración oral. Otra cosa es la adaptación que se hace en las películas. Durante los últimos años, ha ido evolucionando hacia la creación de historias propias, con personajes más cercanos al espectador.
En la carrera de Magisterio estudié la literatura infantil. Allí tuve la suerte de poder desentrañar el sentido y la razón de ser de toda esta tradición oral. Según el psicólogo Bruno Bettelheim, autor del libro Psicoanálisis de los cuentos de hadas, en el imaginario popular, todos los personajes de un cuento encarnan las distintas facetas de la personalidad de una misma persona, en este caso de la que lo lee o lo escucha, así como del que lo cuenta. Es decir, en ellos encontramos el miedo, la culpa, el valor, la envidia, el padre, la madre... 
En cada narración encontramos un protagonista que se tropieza con un problema y debe resolverlo, con o sin ayuda. En la mayoría de los casos encontramos reflejado el paso de la niñez a la edad adulta, es decir, el proceso por el que el protagonista deja de vivir en un mundo de juegos para enfrentarse a la vida de los mayores. Principalmente, los cuentos de hadas y los mitos personifican e ilustran conflictos internos. Pero además, de una manera sutil, sugieren posibles modos de solucionarlos.

Imagen y montaje: Spark Post
Texto: ReneeMB

Por tanto, los niños necesitan escuchar y leer cuentos, porque les ayudan a comprender sus estados anímicos y les enseñan a buscar la manera de solucionar sus problemas.
Lo mismo nos ocurre a los mayores, de ahí el triunfo aplastante de todas las plataformas de cine y series a la carta, como Netflix, Hbo, Prime, etc. Aquí también encontramos infinidad de ejemplos donde se denigra a las mujeres y nadie pone el grito en el cielo, porque "están contando una historia" (véase, La que se avecina, Juego de tronos, El cuento de la criada, Westworld, Outlander...).

El papel de las princesas en los cuentos
Con respecto a las princesas, habría que analizar en profundidad cada caso antes de hablar. En mi opinión personal, creo que precisamente son un gran ejemplo de empoderamiento (mira que no me gusta esa palabra, por lo gastada que está últimamente). Y si no que me demuestren lo contrario. 
Yo veo mujeres que a pesar de tener unas vidas más o menos ordenadas o desgraciadas, todas luchan por perseguir sus sueños y labrarse su destino. 
Blancanieves lucha por sobrevivir a una asesina (la madrastra que es una bruja); Cenicienta engaña a su carcelera (la madrastra) y a las que la torturan continuamente (las hermanastras) para ir a una fiesta que no le está permitida; Ariel, la sirenita, desafía incluso las leyes de la naturaleza para conocer al hombre al que ha salvado la vida (ella, sí, es ella la que lo salva y no al revés); ya no hablamos de Pocahontas o de Mérida (protagonista de Brave)...

Mujeres luchadoras y poderosas de mi vida
Por otra parte, pertenezco a una generación de mujeres que ha crecido con estas mismas princesas, y sin embargo son pocas las que conozco que sigan esperando al príncipe azul. La mayoría de las mujeres que conozco de mi entorno (familiares, amigas, compañeras de trabajo o simplemente conocidas) son mujeres luchadoras, emprendedoras que se han labrado su propio camino.
Con este panorama... ¿de verdad se puede seguir pensando que ha sido mala la influencia de las princesas en nuestro pensamiento colectivo?

Por todas ellas, y sobre todo por mí misma y por mi hija, quiero hacer justicia a todas las princesas del mundo con este post. Nosotros les seguiremos contando historias de princesas a nuestros pequeñajos... y de científicas, de pintoras, de osos, de caballos, de príncipes, de piratas...y cualquier otro material literario q merezca la pena.

Como una mención especial, este artículo es un homenaje a mi abuela Renée, que desgraciadamente ya no está con nosotros. Luchadora donde las haya, aunque no salga en ningún libro de historia feminista. 
A ella también le gustaban las historias...


Sempre anirem de la teua mà, iaia.


Fotografía y montaje: RenéeMB con PicsArt





¡Feliz semana! ¡Y feliz DÍA DE LA MUJER!