Superpapis de Corazón

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lunes, 8 de mayo de 2017

¡Feliz día, papá! ¡Feliz día, mamá!

Como se puede ver al leer el título, en este post he unido dos celebraciones: la del día del Padre (19 de Marzo) y la del día de la Madre (7 de Mayo).

Celebrando el primer día del Padre

Al mismo tiempo que vivimos por primera vez las Fallas de Valencia con el Duendecillo, también Superpapi tuvo un día muy especial, ya que celebró su primer día del Padre.

Ese día nos levantamos tempranito, como de costumbre ;), y preparamos el desayuno. Cuando Superpapi fue a sentarse en su silla, tropezó con sus regalos :)))).
Lo primero era una caja de Suavinex que habíamos recogido en la farmacia, y por la que él llevaba varios días dándome la paliza... ¡Estaba empeñado en saber lo que era!
Por fin lo abrió y encontró dos chupetes para el peque con mensajito: TE QUIERO PAPÁ.
 ¡Y a Superpapi se le caía la baba!

Otro regalo fue el libro El cerebro del niño explicado a los padres, del Dr. Álvaro Bilbao. Aunque en realidad este regalo es un poco para los dos, ya que lo elegí con el fin de que nos ayude en la crianza y educación del Duendecillo.


Y por último, le regalamos el pequeñajo y yo un montaje con fotografías de ellos dos desde que el Duendecillo nació hasta la fecha. ¡Y ahí sí que le cayó la baba!

Celebrando el primer día de la Madre

El domingo 7 de Mayo celebramos el día de la Madre. 
Al igual que el día del Padre, nos levantamos prontito y preparamos el desayuno, y en la mesa estaban esperando mis regalitos.

Por una parte, un bolso bandolera que había visto hace tiempo y me gustó, y no me lo había cogido porque desde que nació el Duendecillo sólo llevo mochila, pero Superpapi insistió en que ya era hora de cambiar de bolso ;b.


Y por otro lado, también recibí un regalo que es en parte para mí y en parte para el renacuajo, ya que es un collar de lactancia y dentición. Está muy chulo, y me encantó.
Había estado viéndolos por internet pero no me acababa de decidir, y la verdad es que va bastante bien, al Duendecillo le gusta y yo puedo combinarlo con distintos modelos de ropa, ya que tiene colores bastante vistosos y combinables.


Por lo general, nos gusta celebrar los días especiales, nos hace mucha ilusión que llegue el día señalado y hacer la fiesta, aunque también somos totalmente partidarios de las muestras de cariño diarias, demostrarnos a menudo que nos queremos.
Somos conscientes de que los pequeños gestos son los más importantes, y esperamos que el Duendecillo lo aprenda así.

lunes, 12 de diciembre de 2016

Elige una canción

Cuando estaba embarazada, una compañera del trabajo me dijo: “Elige una canción que te dé buen rollo y pónsela ahora, durante el embarazo, con unos auriculares, uno en la barriga y el otro en tu oreja, para que la escuche y le lleguen también tus buenas vibraciones. Y cuando nazca y tengas que enfrentarlo a situaciones nuevas (subirlo al coche, bañarlo…) le pones la canción, y como la recordará, se calmará.”
Le agradecí el consejo y se lo sigo agradeciendo, pero pensé: “¿Sólo una canción? ¿Y cuál elijo?”       No lo sabía… hay tantas posibilidades…  

Entonces empecé a revisar la selección que habíamos hecho Superpapi y yo para nuestra boda el año anterior (el duendecillo nació un año y tres meses después de casarnos). Elegí “La vida es bella” cantada por Noa. Por su parte, Superpapi lo tuvo muy claro desde el principio: le ponía a todas horas Nightwish, Hammerfall y Metallica.

El caso es que cuando nació el pequeñajo sí es cierto que las primeras veces fueron difíciles, tanto para él como para nosotros: el primer baño, el primer viaje en coche, la primera noche en casa… Le pusimos las canciones pero al principio él siguió llorando durante unos días, de manera que pensábamos que no estaba funcionando.

Sin embargo, eso fue al principio, porque poco a poco empezó a funcionar de verdad, sólo que no como nosotros nos habíamos imaginado. El duendecillo tenía sus propios gustos.
Durante el embarazo empezamos a escuchar canciones de Shakira (sobre todo “Mi verdad”, con Maná) y de Juanes, en concreto “Tu enemigo”, que canta junto a Pablo López. De esta manera, cuando estábamos ya en casa, mientras lo tenía en brazos para dormirlo le ponía la canción en Youtube. Lo que ocurría era que como no podía elegir otra canción por tener las manos ocupadas, el programa  realizaba la reproducción automática, con lo se iban reproduciendo una tras otra las canciones de este gran artista, Pablo López, del que me he vuelto una fan.
Como consecuencia, después de varios días escuchando las mismas canciones una y otra vez, al final parece que el truco de la canción sí que funciona, sólo que es el bebé quien elige lo que quiere escuchar. Ironías de la vida, jeje.
Pincha en el enlace para ver los vídeos de Pablo López. Pablo López "El Mundo"

Aún así, sí que se duerme con la música de Superpapi, principalmente con las baladas de Nightwish, lo que me lleva a dudar si de verdad es la música o los brazos de papá, que arropan como ninguno, y son el mejor lugar para echar una siestecita. Puedes escuchar una de sus canciones en directo en el enlace.

Por otra parte, últimamente hemos descubierto que las canciones de Supersimple songs, las cuales ya conocía a través de mi trabajo (maestra de educación infantil con la capacitación en inglés) son milagrosas para entretenerlo durante un ratito, en concreto el ratito que va en el coche, o cuando se pone muy nervioso. Aquí tenéis el enlace a una recopilación de canciones de unos 50 minutos.

Ésta es una de esas cosas que Superpapi y yo teníamos claro que no íbamos a hacer hasta que fuera más mayor: ponerle vídeos en la tablet o el móvil. ¡Y hemos picado por completo! Pero cuando el peque está llorando desorbitado y no puedes hacer otra cosa para calmarle porque vas en el coche, los vídeos con dibujos son una opción muy socorrida.

Sea como sea, sí es un hecho constatado que “la música amansa a las fieras”.

domingo, 13 de noviembre de 2016

Estamos embarazados

Después de intentarlo durante algunos meses, parece que los astros se alinearon y por fin teníamos motivos para hacernos el test de embarazo.

Cuando fuimos a la farmacia a comprarlo, el farmacéutico nos dijo: "Fijaos bien, porque si se colorean las dos líneas, aunque sea muy clarito, seguramente será positivo".
Nos fuimos corriendo a casa, lo hicimos y nos quedamos plantados con el aparatito sobre el mueble del baño preparados para esperar pacientemente los 3 minutos que marcan las instrucciones... No fue necesario esperar tanto... En pocos segundos aquello empezó a ponerse morado como si lo hubiéramos pintado directamente con un rotulador.

Así que ya era una realidad, ¡Estábamos embarazados!


De repente nos inundó una oleada de sentimientos, alegría, dudas, miedo, esperanza....

Superpapi estaba loco de contento... y yo también. Sin embargo, aunque siempre me he considerado una persona decidida, entonces me encontré invadida por las dudas y los miedos, tanto, que Superpapi quería gritarlo a los cuatro vientos y yo no quería que lo supiera nadie, por si acaso, hasta que no pasara un tiempo prudencial. Por eso teníamos que mordernos la lengua cuando estábamos con nuestras familias.

De este modo, empezamos nuestra aventura, empapándonos de documentales sobre el tema (la colección En el vientre materno es muy recomendable, y el documental Bebés es especial, desprende una ternura que no se puede explicar).

Esperamos y esperamos. Superpapi se mordía las uñas por no poder contarlo... por eso y por los nervios, claro. Y yo me las mordía por la preocupación de que todo saliera bien.
Cuando por fin lo dijimos, comenzaron las felicitaciones, los abrazos, las anécdotas, los consejos, etc. Mi mejor amiga me dijo un día: "Ya verás, cuando empieces a notarlo, las primeras veces parecen gases, pero en realidad es el bebé, que se está moviendo, jeje".

Y tenía razón. Me acordé de ella inmediatamente.

Estaba tumbada en la cama, y me giré para recostarme sobre el otro lado. De repente, sentí como si unas burbujitas se movieran cruzando mi abdomen de parte a parte, y  a partir de ese momento fui totalmente consciente de que sí, efectivamente era cierto, tenía un ser vivo dentro de mí.

Se estaba creando una vida completa en mi interior.