Superpapis de Corazón

jueves, 21 de febrero de 2019

La vida es SUEÑO...



Dormir, dormir, dormir...

Imagen: Pexels.com
Montaje: ReneeMB


Eso es lo que deseamos la mayoría de padres primerizos (o de padres, en general ;)).


En mi caso, es algo especial.


Los que me conocen saben que siempre he sido muy dormilona, y lo que más temía antes de que naciera el Duendecillo era precisamente eso: quedarme profundamente dormida y no conseguir escucharlo cuando me necesitara en mitad de la noche.


Por suerte, eso no llegó a ocurrir durante los primeros meses de vida del pequeñajo. Está claro que nuestro cerebro está perfectamente programado para criar a un bebé. Algo dentro de nuestra cabeza hace "CLIC", y de repente no necesitas dormir más de dos horas seguidas.


Aun así, van pasando los meses entre pañales, arrullos, biberones o pechitos (o ambos), siestas... y el cansancio se va acumulando en tu cuerpo.


Sin embargo, sigues levantándote a altas horas de la noche a consolar al chiquitín porque está llorando.



Está claro que la Naturaleza es sabia, y seamos como seamos, estamos hechos para cuidar de nuestra descendencia. Tanto las mamás como los papás, sin distinción.


Digo esto porque Superpapi también se levantaba a altas horas de la noche. Sobre todo a partir de mi reincorporación al trabajo, para que yo pudiera descansar.


De hecho, él pasa muchas más horas con el Duendecillo que yo. De manera que forma parte de toda esa generación de Superpapis implicados al 100% en la crianza de sus hijos.


Cuando estás embarazada, ya desde el principio, el cansancio se apodera de tu cuerpo de tal forma, que parece que lleves un oso abrazado a tu espalda todo el tiempo.


La gente te dice: “Aprovecha para dormir ahora todo lo que puedas, porque cuando nazca el bebé será imposible.”


El problema es que nadie te dice que cuando tu barriga empieza a parecerse a un balón, eso ya no es tan fácil. Te sientes pesada, si te mueves te molesta. También te molesta cuando no te mueves…


En ambos embarazos llegó un momento que tenía que dormir en el sofá, casi sentada y con un montón de almohadones, porque no soportaba estar tumbada en la cama. Además, cuando conseguía tener una postura más o menos cómoda para descansar, entonces eran los pequeñajos quienes empezaban el bailoteo para acomodarse.


A todo esto, he de sumar mis desvelos. Oh, sí, porque encontrar la postura óptima no es el único problema. También hay que conseguir que venga el sueño. Cosa que muchas veces se resistía a aparecer. Supongo que en parte debido a las preocupaciones sobre que el bebé llegara bien, en parte por el nerviosismo que se va acumulando conforme se aproxima la fecha del parto, y otras cosas más…

De esta manera, durante las últimas semanas de embarazo es casi imposible descansar como es debido.



Por otra parte, una vez ha nacido el bebé, también te sugieren que duermas cuando él o ella lo haga. Lo que no te dicen es que mientras el bebé duerma, tú has de aprovechar para ducharte, comer, hacer la colada, preparar la comida, limpiar la casa, y un montón de tareas más. A veces puedes demorarlas y darte un descanso. Sobre todo si tienes ayuda, de Superpapi o de otra persona.


Pero eso es tema para otro post.


¿Qué opinas, tú podías dormir al final de tu embarazo? Puedes explicar tu experiencia en los comentarios.


¡Feliz semana!





jueves, 24 de enero de 2019

Gracias por elegirnos


Con mi bebé en brazos, pienso que es un milagro real tener una personita así en tus manos, bajo tu total y absoluta responsabilidad.
Algunos piensan que es el alma quien elige a los padres, y no al revés. Esto ofrece una nueva perspectiva a nuestra manía egocéntrica de que somos nosotros quienes lo controlamos todo.
Yo también lo creo. Creo que cada uno viene a este mundo para una misión, y eso encaja con que sea cada alma quien elija donde anidar.
En el siguiente link podéis leer más sobre el tema.


Miro a mi pequeña hadita y no dejo de preguntarme: ¿De dónde has salido?, ¿cómo has llegado hasta aquí?, ¿cuántos obstáculos habrás tenido que sortear para conseguirlo?, ¿cuántos mundos habrás tenido que atravesar?
Entonces pienso en todas esas MAMÁS que no han podido o que no podrán serlo jamás, y me doy cuenta de lo inmensamente afortunada que soy…

Y le digo en un susurro... gracias por elegirnos…


Gracias por decidir establecerte con esta familia un poco CAÓTICA, con unos PADRES AÚN­­ PRIMERIZOS.
Gracias por volver nuestra vida del revés y añadirle un valor incalculable.
Gracias por ayudarnos a abrir los ojos y a MADURAR, esta vez de verdad…
Gracias por entregarte a nuestras manos, confiando en que nos emplearíamos a fondo para sacar lo mejor de nosotros mismos.
Gracias por hacernos valorar aún más si cabe LA VIDA, con todo lo bueno y lo malo que trae.
Gracias por enseñarnos a ver todo lo que aprendimos con tu hermano y lo nuevo que vamos aprendiendo contigo.
Gracias por creer  en nuestra CAPACIDAD DE SALIR ADELANTE, y de poder hacerlo contigo y con tu hermano.
Gracias por enseñarnos a apreciar y disfrutar los momentos que pasamos juntos, los cuatro.
Gracias por hacernos sentir tan VALIOSOS
Gracias por ayudarnos a romper la rigidez de los primeros meses, y a volvernos un poquito más flexibles.


Imágenes: Pexels.com 

Gracias por confiar en nosotros, en nuestro AMOR hacia ti incluso antes de nacer… Gracias por dejarnos quererte… Gracias por querernos, aun con todos nuestros fallos y defectos.
Gracias por agudizar NUESTRA SENSIBILIDAD Y EMPATÍA
Gracias por enseñarnos a VER EL MUNDO CON OTRA MIRADA

A LOS DOS RENACUAJOS… GRACIAS POR ELEGIRNOS…



Imagen: Pexels.com

¡Feliz semana!

jueves, 10 de enero de 2019

Belly painting

Estando embarazada del Duendecillo, me hacía mucha ilusión algo que está súper de moda.

Pintarme la barriga o lo que es lo mismo, el belly painting.

No pudo ser. Entre la Amenaza de Parto, el reposo absoluto, y que el Duendecillo llegó antes de tiempo, fue imposible organizar una sesión.
Por eso, con el segundo embarazo, Superpapi y yo teníamos claro que no queríamos dejar escapar la oportunidad.
Así que hablamos con una tía de la renacuaja que se dedica al mundo de la estética, y nos pusimos manos a la obra.
Buscamos modelos en internet y elegimos el que más nos gustó. La verdad es que hay todo un mundo para elegir, la gente es muy artista.
Nos decantamos por un unicornio, porque es un ser que siempre me ha fascinado, y no queríamos ningún dibujo de nena, porque ninguno nos convencía. Creo que en el fondo no queríamos ponerle carita (al contrario que con el Duendecillo).

Así que planeamos la sesión, y la disfrutamos todo lo que pudimos.

Éste es el resultado. Espero que os guste.

Pintura e imágenes: Sakura by Eva Muñoz
Montaje realizado con Canva: Renée Moll

¡Feliz semana!