Superpapis de Corazón

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sábado, 29 de julio de 2023

30 cosas sobre mí

 ¡Hola Superpapis y Supermamis!

¿Cómo estáis?

Yo he estado desaparecida durante bastante tiempo por distintas causas. Pero vuelvo a la carga, iniciando una nueva etapa en mi vida, que ya os contaré en otro artículo.

De momento, para retomar la escritura de este blog, os traigo un artículo muy personal. Espero que os guste.

Hoy escribo un artículo totalmente distinto a todo lo anterior. Voy a contaros 30 cosas sobre mí, para que me conozcáis un poquito más, a quien se encuentra entre bambalinas en el sitio superpapis de corazón.

Ahí van, espero que os dibujen una sonrisa.

1.     Mi nombre francés viene de mi abuela, que nació en París.

2.    Soy valenciana de nacimiento y lo llevo en la sangre.

3.    Desde que tengo uso de razón, he querido ser maestra.

4.   Hobby: la lectura, la pintura, el diseño, cualquier actividad artística me ilusiona.

5.    Libros favoritos: El principito, Momo, Harry Potter, Las crónicas de Narnia.

6.    Película favorita: El último mohicano. También soy apasionada de Disney, y aunque mis conocidos apuestan por que me encantan las princesas, mi película favorita de todos los tiempos es Tod y Toby. Sobre las princesas de Disney, podéis leer un artículo que escribí aquí.

7.    Color favorito: lila.

8.    Lugares que me gustaría visitar: Australia y el cañón del Colorado.

9.    Me encantan las culturas indígenas, y la filosofía oriental.

10. Animales favoritos: el caballo y el koala.

11.   Mantra que me repito cada día: me abro a la facilidad de la vida. (Me lo enseñó una amiga, y lo hice mío).

12.  Lo que más me cuesta hacer: levantarme por las mañanas (¡soy muy dormilona!).

13.  Lo que menos me cuesta hacer: hablar (de casi cualquier tema, y con cualquiera que se cruce en mi camino).

14. Un sueño cumplido: tener una familia.

15.  Un sueño por cumplir: publicar mi propia novela.

 

Imágenes: Canva

Montaje:RenéeMB

16.  Deporte preferido: baloncesto, patinaje. La verdad es que me gusta seguir los juegos olímpicos.

17.  Una serie: Friends, This is us, Las chicas Gilmore.

18. Programa de televisión: Saber y ganar.

19.  Escritor favorito: Albert Espinosa, Danielle Steel, Antonio Gala, Federico García Lorca, Michael Ende... y muchos más. En este enlace hablo sobre Albert y sus libros.

20. Una obsesión: la planificación, tener varias agendas para anotar las distintas citas, trabajos, seguimiento de mi estudio, etc. Aquí tienes un artículo que escribí sobre mi Bullet Journal.

21.  También me encanta la papelería bonita. Me vuelvo loca en tiendas como Allehop, o Flyingtiger.

22. Canción favorita: Always, de Bon Jovi y últimamente Little talks, de Of monsters and men. Aunque también soy muy fan de las bandas sonoras de cine.

23. Un personaje ilustre al que admiro: Leonardo Da Vinci.

24. Un objeto que siempre llevo encima: una pequeña cruz de madera (como amuleto, para que me dé suerte).

25. Bebida preferida: el café.

26. Comida preferida: la paella y el sushi.

27. Mi tesoro más preciado: mis hijos.

28. Lo primero que hago nada más levantarme: el saludo al sol. En este enlace encontrarás un artículo que escribí sobre los buenos hábitos.

29. Un famoso que me inspira: Michael J. Fox.

30.    Un dato curioso: tengo un ojo más claro que el otro, y a veces se ven de color distinto. 

 

Imágenes: Canva
Montaje: RenéeMB


Y hasta aquí la lista de 30 cosas sobre mi persona.

¿Qué os ha parecido?¿Compartís algún gusto o afición conmigo?

Espero vuestros comentarios.

¡Feliz semana!


domingo, 15 de agosto de 2021

Reseña de un autor muy recomendado: Albert Espinosa

¡Hola Superpapis y Supermamis!

Llegamos a la segunda quincena de agosto. 

¿Cómo estáis viviendo el verano? 

Nosotros disfrutando de estos días de vacaciones con los peques, a pesar del calor, y compaginando los ratos de juego con mis horas de estudio (sigo con las opos, jeje).

Y como estamos en verano, época en la que tenemos más tiempo para leer, he pensado en recomendar algunas lecturas que a mí personalmente me apasionan.


Imagen: Canva
Montaje: ReneeMB



 Os voy a hablar de un libro que considero de obligada lectura para los adultos.

Todo lo que podíamos haber sido tu y yo si no fuéramos tu y yo.

El autor, Albert Espinosa.
Es una historia imposible con un ritmo trepidante que me enganchó desde la primera palabra hasta el  punto y final.
Me encandiló de tal forma que ni yo misma me lo podía creer.
Después de este libro quise más, y leí Si tu me dices ven lo dejo todo...pero dime ven.
Solo con los títulos ya me despertaba la curiosidad, pero no lo son todo. Cada libro que leo me abre más el apetito.
Tanto es así que comencé a ver la serie inspirada en sus propias experiencias, Pulseras rojas. Preciosa.
Gracias a estas lecturas mis ojos se han abierto hacia una visión distinta de las cosas, he aprendido a vislumbrar el mundo con todos sus detalles y matices. Esos que nos suelen pasar desapercibidos a simple vista.

El autor, Albert Espinosa, es un escritor de sobra conocido en España. Tal y como él mismo cuenta, de pequeño sufrió cáncer, y pasó mucho tiempo entrando y saliendo de hospitales. Ha realizado muchos proyectos, tanto literarios como para la televisión.
El último suyo  que leí, El mundo amarillo, consiguió cambiar mi concepción de los colores. De hecho sigo evitando el negro (desde que pasamos una época de funerales en mi casa le tengo un poco de repelús), aunque he empezado a valorar el gris de otra manera.

De hecho, él mismo ha recopilado en su cuenta de instagram sus obras, aconsejando cuál te interesa leer, según tu situación. Podéis verlo aquí , clicando en la imagen, o en el enlace más abajo.

Imagen: Albert Espinosa


Aún me queda algún libro por zamparme, pero sigo alimentándome de la creatividad de Albert a través de su blog, albertespinosa.com, que aparece en mi lista de lectura y al que puedes acceder desde aquí.

Un blog muy personal, fácil y rápido de leer, que siempre me arranca una sonrisa. Lo siento como una caricia en el corazón.
 
En él narra pequeñas anécdotas de su vida alternadas con consejos de espectáculos culturales, a los que cataloga como lo mejor de su semana.
Poco más puedo decir, que proporciona ratitos muy breves pero muy jugosos de un entretenimiento diferente, sano... Sólo él es capaz de comunicar tanto en tan pocas palabras.
Así que os animo a que lo visitéis, si no lo conocéis. Y a los que lo conocéis, espero que me digáis si estáis de acuerdo con mis opiniones.

¿Qué me decís? ¿Lo habéis leído? ¿Os gusta? ¿Os animáis a conocerlo?
Podéis dejar un comentario, estaremos encantados de leeros.

Un saludo y ¡feliz semana!

domingo, 4 de abril de 2021

BULLET JOURNAL. EL STRESS TRACKER. MIDIENDO MI ESTRÉS

 ¡Hola Superpapis y Supermamis!

Hace mucho tiempo que no os enseño nada de mi Bullet Journal. Así que hoy esta entrada va dedicada a él.

A lo largo de todos estos meses he seguido utilizándolo. Me gusta mucho como herramienta de planificación y organización, pero reconozco que he hecho pocas variaciones desde que empecé a usarlo.

He ido añadiendo ideas, quitando otras que no me resultaban prácticas, etc.

Pero este mes quería enseñároslo porque he tenido algo parecido a una revelación.

Seguimos en plena pandemia, en medio de un proceso de vacunación masiva acelerado, con más incertidumbres que seguridades.

A todo ello, le sumamos el curso escolar, que está siendo mucho más tenso y agotador que cualquier año normal, de los de antes de la pandemia. Y, por si fuera poco, a los miembros de mi cole nos citaron a vacunarnos el día que terminaba el segundo trimestre.

Todo esto, me ha provocado un estado de ansiedad que nunca en la vida había sufrido de esta manera.

Es cierto que cada trimestre lo finalizo con tensión en la espalda, debido al ajetreo de querer terminarlo todo, la evaluación, los trabajos de los niños, las reuniones con las familias, etc.

Sin embargo, este año tenemos añadido una fatiga pandémica (que confirmo que existe) sobrellevada durante un largo año, y una presión social ocasionada por la vacunación del personal esencial de la administración.

En consecuencia, estos días, cuando los peques ya dormían, me sentaba en el sofá con Superpapi a ver una película.

Mientras veíamos la película, yo iba haciendo dibujos y garabatos en mi Bullet Journal.

Y entonces empecé a relajarme.

Y empecé a sentir cómo la tensión iba abandonando mi cuerpo.

Y entonces fui consciente de cuánta falta me hacía volver a pintar, y cómo lo habían echado de menos mi cuerpo, y mi mente.


Imagen y montaje: ReneeMB  con Spark Post


Entonces encontré otra cosa. Trasteando en mis tableros de Pinterest, buscando flores bonitas para reproducir, encontré el
Stress Tracker. Y pensé: ¿Cómoooooor? ¿Qué es eso?

Pues muy sencillo, un instrumento para medir el nivel de estrés que sufres cada día del mes. Puedes marcarlo con un código de color, o con otro tipo de código (caras contentas, tristes, números, etc.).

Así que me he decidido este mes a utilizarlo. He elegido el código de color, por aquello de la estética (al menos a mí me gusta más así). Y abajo os enseño el resultado.

He de confesar que lo he iniciado en vacaciones de Pascua, y por lo tanto mi nivel de estrés es mucho menor que unos días atrás, pero mi intención es hacer el seguimiento a largo plazo, para ver cómo evoluciona mi estado.

Y ahora sí, aquí os enseño cómo ha quedado mi Stress Tracker.

Espero que os guste.


Imagen y montaje: ReneeMB  con Spark Post


Y vosotros, ¿utilizáis el Bullet journal para estas cosas? ¿Qué otras actividades hacéis para rebajar el estrés?

Podéis contarlo en los comentarios, estaremos encantados de leeros.

¡Feliz semana!

domingo, 3 de enero de 2021

Bye bye 2020, Welcome, 2021

 Hola supermamis y superpapis del mundo.

Estamos viviendo unas Navidades totalmente atípicas. 

Llevamos mucho tiempo esperando que finalizara este año atroz.  Y cómo lo estábamos deseando, ¿verdad?

Sabemos que el paso de un día para otro no va a cambiar nada (...¿o sí?). Pero hemos estado esperando el amanecer del día 1 de enero como si nos fuese a traer el fin de una pesadilla larguísima.

Durante varias semanas hemos visto en las redes sociales cómo todo el mundo hace balance del fin de año y plantea sus propósitos para año nuevo.

Imagen: Spark Post
Montaje: RenéeMB

Yo ni siquiera me lo había planteado. De hecho, incluso en mi agenda-bujo he pasado directamente del fin de mes de diciembre al planning para enero. A diferencia del año pasado, que dediqué varias páginas a reflexionar sobre cómo había ido mi año, y qué esperaba del nuevo.

Es que este año han pasado tantas cosas malas, que la verdad es que solo me apetece pasar página. 

Primero tuvimos varios fallecimientos en la familia, luego llegó la pandemia con el confinamiento. Luego siguieron más fallecimientos... Y el coronavirus que no se va, que ha decidido quedarse entre nosotros.

A veces siento que estoy viendo pasar el tiempo como si fuese una espectadora en el cine. Sólo miro cómo pasan las hojas en el calendario.

Luego me riño a mí misma y me recuerdo que no, que TODO no ha sido malo. 

Hemos de romper una lanza en favor del año 2020. También hemos vivido cosas buenas.

Hemos podido pasar más tiempo con los peques.

Hemos aprendido a disfrutar de cada momento con ellos.

Hemos aprendido a gestionar  nuestro tiempo de otra forma.

Hemos aprendido a relacionarnos en la distancia.

Y también hemos aprendido a disfrutar más de todo lo que tenemos. A ser más agradecidos.


Imágenes: Spark Post
Montaje: RenéeMB

Por otra parte, hemos adquirido malos vicios que aún estamos intentando quitar: trasnochar, consultar cada dos por tres las novedades de las rrss o las noticias...

Pero también hemos aprendido a ser más minimalistas. Ya no perdemos tiempo con cosas que no nos llenen.

Por otra parte, yo sigo con mi lucha de opositora, pero he cambiado mi mirada. Estoy aprendiendo a enfocarme en los pequeños pasitos que voy dando en lugar de fustigarme por los objetivos que no cumplo. Me he vuelto más realista y tengo claro que si tengo una hora, la aprovecharé a tope y después a seguir con los míos. Porque la infancia pasa y ya no vuelve. 

Y pasa muy rápido. Demasiado.

Como le digo al pequeño Duendecillo: "Deja de crecer, que ya estás bien así. Quiero que seas mi bebé para siempre." Él me mira y se ríe. "Mamá yo soy tu bebé, pero ya soy mayor. Tengo 4 años." Y nos quedamos acurrucados uno junto al otro.

Por suerte aún me queda la pequeña Hadita, que aún necesita brazos para dormir. Me lo estoy disfrutando todo lo que puedo, a pesar del cansancio. Y con una leve sensación de amargura, porque sé que acabará pronto.

Así despido el año 2020. Con pena por todo lo que se nos ha quedado en el camino. Pero con esperanza de que salgamos fortalecidos, y que lo que venga sea mejor.


¿Qué le pido al 2021?

Poder volver a reunirnos con los nuestros sin miedos, sin limitaciones.

Poder salir a la calle sin recelos, con la seguridad de que algo tan simple como dar un paseo no se convierta en un ingreso en el hospital.

Que de verdad mejore la situación de tanta y tanta gente que lo ha perdido todo.

En definitiva, deseo que el 2021 realmente acabe con todo lo malo y se convierta en el amanecer que todos esperamos.
Que nos traiga un renacimiento y una recuperación reales, palpables, de las que se notan en las calles, no las que se publicitan en las ruedas de prensa oficiales.

Deseo que de verdad la gente encuentre lo que busca, y reciba lo que necesita.

Deseo que los dirigentes, los que mandan, los que están arriba, abran los ojos y se den cuenta de una vez de lo que necesita la gente, que necesitan viviendas, ropa, alimento, y no campañas de publicidad anti nada. 

Que nos lo hemos ganado.

Imagen: Spark  post
Montaje: Renée MB

Y tú, ¿Qué le pides al año que empieza? ¿Cuál es tu balance del 2020? Puedes contarlo en los comentarios, nos encantará leerte.

Felices fiestas y próspero año nuevo.

miércoles, 26 de agosto de 2020

LOS PREMIOS MADRESFERA

 Como ya explicamos en el post correspondiente, este año estuvimos entre los nominados a los premios Madresfera 2019 (ya os contamos qué era Madresfera en el post referenciado, que lo podéis consultar aquí, o podéis acceder a su página pinchando sobre la imagen).


Con toda la situación que se está viviendo a nivel global, con la pandemia por el COVID-19, se paralizó el desarrollo de este concurso hasta nueva orden.

Por fin, este verano, los organizadores pudieron plantearse la posibilidad de celebar el MBDay 2020 (Madresfera Blogger's Day 2020, aunque sea vía telemática. Para ello, en estos meses han estado publicando a los finalistas de cada categoría.

Lamentablemente, no nos hemos encontrado en esa lista, o sea que nuestro concurso acaba aquí, con la nominación. No obstante, estamos superorgullosos de pertenecer a esta comunidad gigante, con gente fantástica y dispuesta a ayudar en todo. Además, nos alegramos mucho por los blogs que han llegado hasta el final, y les deseamos que gane el mejor (aunque todos son geniales, jeje).

Así que, si estáis interesados en conocer el resultado final de estos Premios, os dejo el enlace aquí abajo. 

 Premios madresfera 2019 finalistas

¿Conocéis alguno de los blogs finalistas? ¿Habéis participado en las votaciones? No os cortéis, podéis contarlo en los comentarios.

¡Feliz semana!

jueves, 13 de agosto de 2020

Periodo Desescalada, entrada en la Nueva ANORMALIDAD. Nuevos Rebrotes. REFLEXIONES

Hola, superpapis y supermamis!!

Estamos de vuelta, después de estos meses taaaan largos.

En primer lugar, queremos pedir disculpas por haber estado ausentes durante todo este tiempo. Quería escribir, pero una única frase cruzaba por delante de mis ojos a todas horas:

"Tienes la mente secuestrada".

Han sido unos meses difíciles, aunque lo hemos disfrutado y agradecido al mismo tiempo.

Si ya es complicada la conciliación familiar habitual, el teletrabajo sin un espacio adecuado y con los peques en casa, ni os cuento. Aun así, hemos tenido la enorme suerte de poder pasar todo el confinamiento los cuatro juntos jugando, riendo, contando cuentos, bailando, etc.

Me ha costado mucho volver a ponerme delante del teclado. No sabía ni por dónde empezar. Hay tantas cosas que tratar y sobre las que debatir tanto... Hemos estado reflexionando largo y tendido sobre todo lo que está pasando.

Vamos por puntos.

 

1.       La labor de los sanitarios

2.       La actuación del Gobierno

3.       La familia en la distancia y en la cercanía

4.       El trabajo, o la falta de él

5.       La situación de la educación

6.       Todo lo que se queda en el tintero

 

1.La labor de los sanitarios

Alguien dijo en algún momento: “No entiendo que se les aplauda, al fin y al cabo, están haciendo su trabajo”.

Bueno, ya, sí, su trabajo. Lo que pasa es que estaban (y siguen) haciendo su trabajo en unas condiciones precarias, con escaso material, y más escaso personal aún. Arriesgando su vida y la de sus familias para salvar la vida de otras personas totalmente desconocidas.

Son FUNCIONARIOS, palabra que en España tiene muy mala fama gracias a unos pocos, y cuyas consecuencias sufrimos todos los demás, hagamos lo que hagamos. Pero ésa es una cuestión para otro artículo.

Lo que vengo a decir es que, a todos los trabajadores, tanto sanitarios como personal de las fuerzas de seguridad, se les debería reconocer todo el esfuerzo realizado, no sólo en el ámbito laboral, sino personal, que ha sido un esfuerzo titánico. Conozco gente que ha vivido separada de sus hijos pequeños para no contagiarles durante todo este tiempo. Y han ido a trabajar todos los días puntualmente, a pesar de que los funcionarios tienen mucha facilidad para cogerse bajas médicas por cualquier cosa (o eso es lo que se dice por ahí, que me consta que los hay, también, pero no todos son iguales).

 

Imagen: Annalise Batista en Pixabay

 

Lo triste de todo esto es que el único reconocimiento que van a tener es ése, nuestros aplausos de las 20:00h en los balcones, los cuales, curiosamente terminaron en el momento en que la gente empezó a poder salir a la calle.

Y como eso no es suficiente, tenemos que ver todos los días en las Redes Sociales recordatorios de que por favor sigamos las normas de higiene y prevención establecidas. Todo ello debido a que desde el momento en que se abrieron los bares fue como si hubieran abierto la veda.

Por favor, haced caso a los que han estado en 1ª fila, y han visto en directo lo que ha ocurrido.

 

Imagen: Annalise Batista en Pixabay


 

No es suficiente información conocer las cifras de contagiados que nos reportan cada día. Eso sólo se queda en nuestra retina como un conjunto de números con poco o ningún significado.

Hemos de recordar que detrás de cada número hay una familia que ha sufrido pérdidas muy dolorosas.

 

2.La actuación del Gobierno

No voy a entrar en opiniones de si un partido es mejor o peor que el otro…

Entiendo que nuestro gobierno actual se ha visto desbordado, por negarse a paralizar el país tan de repente. Sin embargo, al final no tuvieron más remedio. Ahora, y desde el inicio de esta situación, me da la sensación de que van improvisando sobre la marcha, porque ni siquiera ellos tienen idea de lo que puede ocurrir en un momento determinado.

Están funcionando a partir del método científico más básico, el método de ENSAYO-ERROR, y a ver qué nos sale.

Reconozco que es una posición muy complicada, y que nadie querría estar en su lugar.

Tampoco creo que si estuvieran otros lo hubieran hecho mejor.

Lo único que puedo afirmar con seguridad es que tienen la suerte de gobernar un país como España. Con todos nuestros defectos, somos un país de currantes y optimistas, que sacamos cualquier cosa adelante, como sea.

Aunque en todas las batallas hay vencidos y caídos. La nuestra no iba a ser diferente.

Con todo, creo que podían y aún están a tiempo de hacer mucho más (nuestros gobernantes). Y no me refiero a ir dando paguitas por aquí y por allá. De ésas ya estaban dando muchas. No.

Me refiero a traducir esas paguitas en empleos de limpieza, cuidado, vigilancia, información, etc. Que pudieran devolver la dignidad a tantas y tantas personas que se han visto y se van a ver sin nada.

También sería muy loable que se contemplaran una serie de RECORTES en las ALTAS ESFERAS, sobre todo de títulos y pagas extra que no son para nada necesarias, y sí muy útiles para evitar seguir ahogando a los de siempre.

Pero esto ya es una petición para la Virgen de Lourdes.

Estos señores y estas señoras ya están muy ocupados ganándose el sueldo a base de insultarse y discutir entre ellos.

Como dice un proverbio hindú:

“Cuando los ELEFANTES luchan, la que sufre es la HIERBA”.

Cada vez me siento más una brizna de hierbita.

Menos mal que este concepto guarda una connotación más positiva en el mundo del Autismo, gracias a Anabel Cornago y su página “El sonido de la hierba al crecer”.

Pero estoy cansada de que me pisen.

Prefiero ser la hierba que crece libre y fuerte, y que se dobla hacia donde quiere. (“¡Resistiré!”)

                                                            

3.La familia en la distancia y en la cercanía

La familia, esa institución central en nuestras vidas, también ha dado un giro astronómico. Lo que creíamos que era el núcleo irrompible de nuestro universo, se ha visto mermado como nunca, en nuestra generación. Dábamos por hecho que tenemos a nuestros seres queridos a un tiro de piedra, y a nuestra disposición para lo que necesitemos. Padres, hermanos, primos, tíos, amigos, etc.

Pues no, esta pandemia nos ha enseñado que nada es seguro, y nadie está nunca lo suficientemente cerca. Pero al mismo tiempo, hemos aprendido a burlar esa lejanía. Las grandes empresas tecnológicas tienen mucho que decir a este respecto. Se han lucrado, sí, pero no nos ha dolido, porque por sentir cerca a los nuestros, aceptamos lo que sea. Dentro de nuestras posibilidades, claro.

No hay mal que por bien no venga, como dice el refrán, y desde luego hemos sacado aprendizaje de todo esto. Hemos aprendido a valorar más a la gente que nos quiere, a disfrutar esos momentos de reunión, conversaciones, complicidades, risas y afectos.

Pero sobre todo hemos aprendido a cuidarlos y protegerlos, extremando las precauciones, o reduciendo nuestra vida social.

Por ellos, por nosotros y por todos.

AHORA YA PODEMOS DECIR EN VOZ ALTA AQUELLO DE QUE ESTAMOS TODOS CONECTADOS, QUE VIVIMOS EN UN MUNDO GLOBAL.


Imagen: Cromaconceptovisual en Pixabay

 

4. El trabajo, o la falta de él

Mucho se ha dicho en los medios de comunicación. Continuamente estamos escuchando testimonios de gente que se ha quedado sin trabajo porque su empresa tuvo que hacer un ERTE, y autónomos que han tenido que cerrar sus negocios durante 3 interminables meses. Con todo lo que eso supone.

Como siempre en estos casos, los de arriba se llenan la boca y se dan palmaditas en la espalda por todas las ayudas que han concedido. Como si nos hicieran un favor, cuando en realidad están devolviendo lo que previamente les hemos pagado a través de impuestos, retenciones y demás.

Pues sí, es cierto, ha habido gente que ha recibido esas ayudas inmediatamente. Pero también es cierto que ha habido (y todavía hay) gente que no han recibido absolutamente nada. Algunos han tenido que tirar de ahorros, pero la gran mayoría han tenido que recurrir a gente de su entorno o incluso a los servicios de caridad.

Estos últimos se han visto desbordados, por cierto. Y lo siguen estando.

Como todo en esta vida, los dos extremos han tenido su parte positiva y su parte negativa.

Por lo que se refiere a los que se han quedado sin trabajo, han podido echar el freno, y convivir plenamente con los suyos. Aunque como ya he dicho, la merma de los ingresos ha ocasionado distintos niveles de carencias y ansiedades.

En cuanto a los que han seguido trabajando desde casa (como es mi caso), han tenido que ponerse al día en el uso de las Tecnologías (tuvieras el nivel que tuvieras) para poder seguir la marcha que se llevaba en la empresa. Esto en algunos casos ha significado un aumento en las horas dedicadas al trabajo. Con la complicación añadida de tener a los hijos en casa, lo que podía ser más o menos difícil, dependiendo de los espacios disponibles. La ventaja: el ritmo y los descansos los marcaba cada uno.


Imagen: Anastasia Shuraeva en Pexels


Al final, creo que hemos salvado la situación como buenamente hemos podido, que ya es mucho.

 

5. La situación de la educación

Con la vuelta al cole delante de nuestras narices, no puedo sino sentir lo mismo que la mayoría de mis compañeros y compañeras. Una enorme preocupación por lo que pueda llegar a ocurrir.

Aquí sí que puedo decir con pleno conocimiento de causa, que han delegado toda la responsabilidad bajo las manos de los equipos de dirección de los propios centros. Sí, desde las Autonomías se han elaborado documentos con directrices generales, pero sólo son eso, directrices generales, que no responden a muchas de las dudas que surgen sobre las distintas situaciones que nos podemos encontrar en el día a día de un colegio.

Y en los últimos días parece que se han ido sumando los padres y madres a estas protestas desde distintos puntos.

Son unos cuantos los que dicen que no piensan llevar a sus hijos al colegio en septiembre, porque se niegan a que sean los conejillos de indias, o porque tienen familiares enfermos a los que cuidar y no quieren correr riesgos. Totalmente comprensible.

Mientras tanto, la mayoría de los centros se han tenido que preparar a la carrera durante el mes de julio, a pesar de que todas las medidas de seguridad se podían haber empezado a plantear desde abril, que ya estábamos confinados. Pero como ya he dicho anteriormente, parece que nuestro gobierno sólo se ha conducido a través de movimientos de ENSAYO-ERROR, y esperamos a ver qué pasa.

No tiene sentido que los servicios de la Administración (Hacienda, el Servef, la visita del médico) no atiendan en persona, sino por teléfono o vía telemática (teniendo en cuenta que atienden a una o dos personas máximo por turno), y sin embargo nos veamos en el colegio con grupos de hasta 25 niños, en espacios que no permiten la distancia social de 1.5 metros de ninguna manera posible. Podría contaros cómo se desarrolla una jornada en una clase de Educación Infantil o Educación Primaria, pero ya hay muchos compañeros y compañeras dando ejemplos muy esclarecedores de cómo puede llegar a ser este despropósito.

Ha habido demasiadas voces en este país lamentando que los niños y los adolescentes son los grandes olvidados de este sistema. ¿Será porque ellos no votan?

¿Hasta cuándo van a seguir así? ¿Y cuánto tiempo más vamos a permitirlo?





Parece que hay mucho miedo a la hora de dejarles hablar y de escuchar lo que tienen que decir, sin embargo, habría que fijarse más en las propuestas como las de Francesco Tonucci y sus Ciudades de los niños.

Si se hacen las cosas bien desde un principio, y se les explica todo con claridad, de verdad que los niños y niñas cumplen con las normas. De hecho son los que mejor han llevado el confinamiento. Mejor incluso que muchos adultos.

Es una pena, porque son nuestro futuro, y esto es lo que van a heredar: una pandemia muy mal gestionada, con unos costes altísimos.

 

6.Todo lo que se queda en el tintero

Con todas estas reflexiones, muchas cosas quedan en el tintero, de las que podríamos seguir hablando durante meses. Aquí doy unas breves pinceladas, pero no ahondaré mucho más.

Mucho se ha hablado de lo real o irreal de esta pandemia, de si ha sido un bulo o no, si una invención de los gobiernos, si ha sido creada o encontrada, etc. En fin.

Aquí quiero distinguir dos cosas.

Por un lado, lo que ha sido la enfermedad en sí, y por otro la actuación que han llevado a cabo los gobiernos.

Personalmente, no me cabe duda de que la enfermedad es real, y que tiene secuelas y consecuencias que pueden ser desastrosas para el que la contrae.

Por otra parte, sí es cierto que da que pensar en lo bien que les ha venido a los gobiernos esta situación para tener a toda la población controlada.

Pero deben recordar que esto es una pirámide, y nosotros estamos en la base, si la base se hunde, los de arriba se precipitan al vacío. Por tanto, es imprescindible un gobierno que cuide a la población. A toda sin distinciones, principalmente a los trabajadores y trabajadoras que mantienen el país en pie pagando sus impuestos.

Y prefiero no hablar sobre todas las veces que nos han mentido, sin ningún tipo de complejos.

 

Otra cuestión que se me queda en el tintero es la cantidad de gente (conocida o no) que se ha volcado en las redes sociales, ofreciendo su trabajo o sus conocimientos de manera altruista.

Por un lado, del mundo de la cultura, hemos tenido series (nos hemos reído muchísimo con Eugeni Alemany), conciertos (me hubiera gustado ver los directos de algunos grupos españoles, pero lo que más me han llegado han sido las bandas valencianas, interpretando nuestra música fallera), monólogos, etc.

Por otro lado, del mundo de la educación y la psicología nos han llegado webinars gratuitas, cursos a mitad de precio… Necesito varias vidas para poder asistir a todo. Sobre todo, han sido de gran ayuda los consejos de Álvaro Bilbao, autor de varios libros, entre ellos El cerebro del niño explicado a los padres, y de Lucía Galán, autora del blog Lucía mi pediatra y de libros como Eres una madre maravillosa.

Si os interesa, aquí os dejo los enlaces a sus páginas web.

Álvaro Bilbao 

Lucía mi pediatra 


Me ha dado un poco de envidia ver cómo otras personas contaban en las redes sociales su confinamiento, leyendo libros sin cesar, o haciéndose maratones enteras de sus series favoritas. Pero ha sido una envidia sana, porque en realidad mi tiempo con los peques y con Superpapi ha sido un regalo muy grande. Ya retomaré mis lecturas cuando sea posible. Ahora es momento de vivir otras cosas.

 

Y volviendo a la pandemia…

 

En realidad, todo esto, todo el desarrollo de este año 2020 ha sido un continuo encadenamiento de despropósitos, que nos están conduciendo a un escenario mucho peor de lo que nos podemos imaginar.

He dejado para el final el tema de los rebrotes. Ya estamos viendo que el virus no se ha parado, sólo se tomó un descanso hasta que nos volvimos a confiar. Y dudo mucho que pare, mientras sigamos como hasta ahora.

Sin embargo, no quiero ponerme negativista, no me gusta nada, porque va contra mi naturaleza optimista. Por eso, sigo rompiendo una lanza en favor de la gente. Aunque hay muchas personas que pretenden pasar por encima de todo sin seguir las normas, también somos muchos los que estamos tratando de cuidarnos y cuidar a los nuestros lo máximo posible.

Así que sí, siento que de esta saldremos. 

Reforzados y renovados. 

¡MUCHO ÁNIMO A TODOS!

¡FELIZ SEMANA!


¿Y tú, qué opinas de todo esto? ¿Cuál ha sido tu experiencia durante estos últimos meses?

Puedes contarlo en los comentarios. Estaremos encantados de conocer tu opinión.