Superpapis de Corazón

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viernes, 23 de agosto de 2024

Nuevo curso, nueva etapa

Hola super papis y supermamis!

Hoy os vengo a contar que ya estoy empezando a preparar el nuevo curso escolar.

El otro día me llegó un paquete....

Imágenes y montaje: Renée MB con Canva

No es nada extraordinario, en realidad es algo que necesitamos todos los profes, en clase es fundamental un buena organización...pero me hizo mucha ilusión, porque con él inicio una nueva etapa de mi vida.

Imágenes y montaje: Renée MB con Canva


Normalmente, estos últimos años me he elaborado yo el cuaderno del profesor; disfruto diseñando mis propias agendas para el cole, pero este año, he elegido utilizar algo más profesional. Y el resultado es muy bonito y elegante.

Patri y Esti, autoras del blog Una pizca de educación hacen cosas preciosas. Podéis visitar su página web aquí: Una pizca de educación.

Y mientras esperamos que empiece el curso, os enseño alguna imagen del Cuaderno tan bonito que han creado estas chicas.

Imágenes y montaje: Renée MB con Canva

Gracias, Esti y Patri por todas las aportaciones a nuestros compis.

Así da gusto trabajar.

Imágenes y montaje: Renée MB con Canva

Este cambio para mí significa mucho más que una simple agenda, empiezo mi etapa como funcionaria de carrera con destino definitivo. Además, este año estoy lanzándome a hacer cosas que me apetece, que no me atrevía por miedo, y que me dan gusto, por mí, para cuidarme, por mi salud mental.

Me he teñido el pelo de color rosa, me apunté a un curso de escritura creativa y he dado los primeros pasos para armar mi primera novela, con el objetivo de publicarla de verdad, no de guardarla en un cajón.

Además, he procurado disfrutar de mis peques al máximo durante el verano, a pesar de todo el trabajo que hay en una casa normal..

Veremos cómo va el año.

Imágenes y montaje: Renée MB con Canva


Feliz semana!

jueves, 13 de agosto de 2020

Periodo Desescalada, entrada en la Nueva ANORMALIDAD. Nuevos Rebrotes. REFLEXIONES

Hola, superpapis y supermamis!!

Estamos de vuelta, después de estos meses taaaan largos.

En primer lugar, queremos pedir disculpas por haber estado ausentes durante todo este tiempo. Quería escribir, pero una única frase cruzaba por delante de mis ojos a todas horas:

"Tienes la mente secuestrada".

Han sido unos meses difíciles, aunque lo hemos disfrutado y agradecido al mismo tiempo.

Si ya es complicada la conciliación familiar habitual, el teletrabajo sin un espacio adecuado y con los peques en casa, ni os cuento. Aun así, hemos tenido la enorme suerte de poder pasar todo el confinamiento los cuatro juntos jugando, riendo, contando cuentos, bailando, etc.

Me ha costado mucho volver a ponerme delante del teclado. No sabía ni por dónde empezar. Hay tantas cosas que tratar y sobre las que debatir tanto... Hemos estado reflexionando largo y tendido sobre todo lo que está pasando.

Vamos por puntos.

 

1.       La labor de los sanitarios

2.       La actuación del Gobierno

3.       La familia en la distancia y en la cercanía

4.       El trabajo, o la falta de él

5.       La situación de la educación

6.       Todo lo que se queda en el tintero

 

1.La labor de los sanitarios

Alguien dijo en algún momento: “No entiendo que se les aplauda, al fin y al cabo, están haciendo su trabajo”.

Bueno, ya, sí, su trabajo. Lo que pasa es que estaban (y siguen) haciendo su trabajo en unas condiciones precarias, con escaso material, y más escaso personal aún. Arriesgando su vida y la de sus familias para salvar la vida de otras personas totalmente desconocidas.

Son FUNCIONARIOS, palabra que en España tiene muy mala fama gracias a unos pocos, y cuyas consecuencias sufrimos todos los demás, hagamos lo que hagamos. Pero ésa es una cuestión para otro artículo.

Lo que vengo a decir es que, a todos los trabajadores, tanto sanitarios como personal de las fuerzas de seguridad, se les debería reconocer todo el esfuerzo realizado, no sólo en el ámbito laboral, sino personal, que ha sido un esfuerzo titánico. Conozco gente que ha vivido separada de sus hijos pequeños para no contagiarles durante todo este tiempo. Y han ido a trabajar todos los días puntualmente, a pesar de que los funcionarios tienen mucha facilidad para cogerse bajas médicas por cualquier cosa (o eso es lo que se dice por ahí, que me consta que los hay, también, pero no todos son iguales).

 

Imagen: Annalise Batista en Pixabay

 

Lo triste de todo esto es que el único reconocimiento que van a tener es ése, nuestros aplausos de las 20:00h en los balcones, los cuales, curiosamente terminaron en el momento en que la gente empezó a poder salir a la calle.

Y como eso no es suficiente, tenemos que ver todos los días en las Redes Sociales recordatorios de que por favor sigamos las normas de higiene y prevención establecidas. Todo ello debido a que desde el momento en que se abrieron los bares fue como si hubieran abierto la veda.

Por favor, haced caso a los que han estado en 1ª fila, y han visto en directo lo que ha ocurrido.

 

Imagen: Annalise Batista en Pixabay


 

No es suficiente información conocer las cifras de contagiados que nos reportan cada día. Eso sólo se queda en nuestra retina como un conjunto de números con poco o ningún significado.

Hemos de recordar que detrás de cada número hay una familia que ha sufrido pérdidas muy dolorosas.

 

2.La actuación del Gobierno

No voy a entrar en opiniones de si un partido es mejor o peor que el otro…

Entiendo que nuestro gobierno actual se ha visto desbordado, por negarse a paralizar el país tan de repente. Sin embargo, al final no tuvieron más remedio. Ahora, y desde el inicio de esta situación, me da la sensación de que van improvisando sobre la marcha, porque ni siquiera ellos tienen idea de lo que puede ocurrir en un momento determinado.

Están funcionando a partir del método científico más básico, el método de ENSAYO-ERROR, y a ver qué nos sale.

Reconozco que es una posición muy complicada, y que nadie querría estar en su lugar.

Tampoco creo que si estuvieran otros lo hubieran hecho mejor.

Lo único que puedo afirmar con seguridad es que tienen la suerte de gobernar un país como España. Con todos nuestros defectos, somos un país de currantes y optimistas, que sacamos cualquier cosa adelante, como sea.

Aunque en todas las batallas hay vencidos y caídos. La nuestra no iba a ser diferente.

Con todo, creo que podían y aún están a tiempo de hacer mucho más (nuestros gobernantes). Y no me refiero a ir dando paguitas por aquí y por allá. De ésas ya estaban dando muchas. No.

Me refiero a traducir esas paguitas en empleos de limpieza, cuidado, vigilancia, información, etc. Que pudieran devolver la dignidad a tantas y tantas personas que se han visto y se van a ver sin nada.

También sería muy loable que se contemplaran una serie de RECORTES en las ALTAS ESFERAS, sobre todo de títulos y pagas extra que no son para nada necesarias, y sí muy útiles para evitar seguir ahogando a los de siempre.

Pero esto ya es una petición para la Virgen de Lourdes.

Estos señores y estas señoras ya están muy ocupados ganándose el sueldo a base de insultarse y discutir entre ellos.

Como dice un proverbio hindú:

“Cuando los ELEFANTES luchan, la que sufre es la HIERBA”.

Cada vez me siento más una brizna de hierbita.

Menos mal que este concepto guarda una connotación más positiva en el mundo del Autismo, gracias a Anabel Cornago y su página “El sonido de la hierba al crecer”.

Pero estoy cansada de que me pisen.

Prefiero ser la hierba que crece libre y fuerte, y que se dobla hacia donde quiere. (“¡Resistiré!”)

                                                            

3.La familia en la distancia y en la cercanía

La familia, esa institución central en nuestras vidas, también ha dado un giro astronómico. Lo que creíamos que era el núcleo irrompible de nuestro universo, se ha visto mermado como nunca, en nuestra generación. Dábamos por hecho que tenemos a nuestros seres queridos a un tiro de piedra, y a nuestra disposición para lo que necesitemos. Padres, hermanos, primos, tíos, amigos, etc.

Pues no, esta pandemia nos ha enseñado que nada es seguro, y nadie está nunca lo suficientemente cerca. Pero al mismo tiempo, hemos aprendido a burlar esa lejanía. Las grandes empresas tecnológicas tienen mucho que decir a este respecto. Se han lucrado, sí, pero no nos ha dolido, porque por sentir cerca a los nuestros, aceptamos lo que sea. Dentro de nuestras posibilidades, claro.

No hay mal que por bien no venga, como dice el refrán, y desde luego hemos sacado aprendizaje de todo esto. Hemos aprendido a valorar más a la gente que nos quiere, a disfrutar esos momentos de reunión, conversaciones, complicidades, risas y afectos.

Pero sobre todo hemos aprendido a cuidarlos y protegerlos, extremando las precauciones, o reduciendo nuestra vida social.

Por ellos, por nosotros y por todos.

AHORA YA PODEMOS DECIR EN VOZ ALTA AQUELLO DE QUE ESTAMOS TODOS CONECTADOS, QUE VIVIMOS EN UN MUNDO GLOBAL.


Imagen: Cromaconceptovisual en Pixabay

 

4. El trabajo, o la falta de él

Mucho se ha dicho en los medios de comunicación. Continuamente estamos escuchando testimonios de gente que se ha quedado sin trabajo porque su empresa tuvo que hacer un ERTE, y autónomos que han tenido que cerrar sus negocios durante 3 interminables meses. Con todo lo que eso supone.

Como siempre en estos casos, los de arriba se llenan la boca y se dan palmaditas en la espalda por todas las ayudas que han concedido. Como si nos hicieran un favor, cuando en realidad están devolviendo lo que previamente les hemos pagado a través de impuestos, retenciones y demás.

Pues sí, es cierto, ha habido gente que ha recibido esas ayudas inmediatamente. Pero también es cierto que ha habido (y todavía hay) gente que no han recibido absolutamente nada. Algunos han tenido que tirar de ahorros, pero la gran mayoría han tenido que recurrir a gente de su entorno o incluso a los servicios de caridad.

Estos últimos se han visto desbordados, por cierto. Y lo siguen estando.

Como todo en esta vida, los dos extremos han tenido su parte positiva y su parte negativa.

Por lo que se refiere a los que se han quedado sin trabajo, han podido echar el freno, y convivir plenamente con los suyos. Aunque como ya he dicho, la merma de los ingresos ha ocasionado distintos niveles de carencias y ansiedades.

En cuanto a los que han seguido trabajando desde casa (como es mi caso), han tenido que ponerse al día en el uso de las Tecnologías (tuvieras el nivel que tuvieras) para poder seguir la marcha que se llevaba en la empresa. Esto en algunos casos ha significado un aumento en las horas dedicadas al trabajo. Con la complicación añadida de tener a los hijos en casa, lo que podía ser más o menos difícil, dependiendo de los espacios disponibles. La ventaja: el ritmo y los descansos los marcaba cada uno.


Imagen: Anastasia Shuraeva en Pexels


Al final, creo que hemos salvado la situación como buenamente hemos podido, que ya es mucho.

 

5. La situación de la educación

Con la vuelta al cole delante de nuestras narices, no puedo sino sentir lo mismo que la mayoría de mis compañeros y compañeras. Una enorme preocupación por lo que pueda llegar a ocurrir.

Aquí sí que puedo decir con pleno conocimiento de causa, que han delegado toda la responsabilidad bajo las manos de los equipos de dirección de los propios centros. Sí, desde las Autonomías se han elaborado documentos con directrices generales, pero sólo son eso, directrices generales, que no responden a muchas de las dudas que surgen sobre las distintas situaciones que nos podemos encontrar en el día a día de un colegio.

Y en los últimos días parece que se han ido sumando los padres y madres a estas protestas desde distintos puntos.

Son unos cuantos los que dicen que no piensan llevar a sus hijos al colegio en septiembre, porque se niegan a que sean los conejillos de indias, o porque tienen familiares enfermos a los que cuidar y no quieren correr riesgos. Totalmente comprensible.

Mientras tanto, la mayoría de los centros se han tenido que preparar a la carrera durante el mes de julio, a pesar de que todas las medidas de seguridad se podían haber empezado a plantear desde abril, que ya estábamos confinados. Pero como ya he dicho anteriormente, parece que nuestro gobierno sólo se ha conducido a través de movimientos de ENSAYO-ERROR, y esperamos a ver qué pasa.

No tiene sentido que los servicios de la Administración (Hacienda, el Servef, la visita del médico) no atiendan en persona, sino por teléfono o vía telemática (teniendo en cuenta que atienden a una o dos personas máximo por turno), y sin embargo nos veamos en el colegio con grupos de hasta 25 niños, en espacios que no permiten la distancia social de 1.5 metros de ninguna manera posible. Podría contaros cómo se desarrolla una jornada en una clase de Educación Infantil o Educación Primaria, pero ya hay muchos compañeros y compañeras dando ejemplos muy esclarecedores de cómo puede llegar a ser este despropósito.

Ha habido demasiadas voces en este país lamentando que los niños y los adolescentes son los grandes olvidados de este sistema. ¿Será porque ellos no votan?

¿Hasta cuándo van a seguir así? ¿Y cuánto tiempo más vamos a permitirlo?





Parece que hay mucho miedo a la hora de dejarles hablar y de escuchar lo que tienen que decir, sin embargo, habría que fijarse más en las propuestas como las de Francesco Tonucci y sus Ciudades de los niños.

Si se hacen las cosas bien desde un principio, y se les explica todo con claridad, de verdad que los niños y niñas cumplen con las normas. De hecho son los que mejor han llevado el confinamiento. Mejor incluso que muchos adultos.

Es una pena, porque son nuestro futuro, y esto es lo que van a heredar: una pandemia muy mal gestionada, con unos costes altísimos.

 

6.Todo lo que se queda en el tintero

Con todas estas reflexiones, muchas cosas quedan en el tintero, de las que podríamos seguir hablando durante meses. Aquí doy unas breves pinceladas, pero no ahondaré mucho más.

Mucho se ha hablado de lo real o irreal de esta pandemia, de si ha sido un bulo o no, si una invención de los gobiernos, si ha sido creada o encontrada, etc. En fin.

Aquí quiero distinguir dos cosas.

Por un lado, lo que ha sido la enfermedad en sí, y por otro la actuación que han llevado a cabo los gobiernos.

Personalmente, no me cabe duda de que la enfermedad es real, y que tiene secuelas y consecuencias que pueden ser desastrosas para el que la contrae.

Por otra parte, sí es cierto que da que pensar en lo bien que les ha venido a los gobiernos esta situación para tener a toda la población controlada.

Pero deben recordar que esto es una pirámide, y nosotros estamos en la base, si la base se hunde, los de arriba se precipitan al vacío. Por tanto, es imprescindible un gobierno que cuide a la población. A toda sin distinciones, principalmente a los trabajadores y trabajadoras que mantienen el país en pie pagando sus impuestos.

Y prefiero no hablar sobre todas las veces que nos han mentido, sin ningún tipo de complejos.

 

Otra cuestión que se me queda en el tintero es la cantidad de gente (conocida o no) que se ha volcado en las redes sociales, ofreciendo su trabajo o sus conocimientos de manera altruista.

Por un lado, del mundo de la cultura, hemos tenido series (nos hemos reído muchísimo con Eugeni Alemany), conciertos (me hubiera gustado ver los directos de algunos grupos españoles, pero lo que más me han llegado han sido las bandas valencianas, interpretando nuestra música fallera), monólogos, etc.

Por otro lado, del mundo de la educación y la psicología nos han llegado webinars gratuitas, cursos a mitad de precio… Necesito varias vidas para poder asistir a todo. Sobre todo, han sido de gran ayuda los consejos de Álvaro Bilbao, autor de varios libros, entre ellos El cerebro del niño explicado a los padres, y de Lucía Galán, autora del blog Lucía mi pediatra y de libros como Eres una madre maravillosa.

Si os interesa, aquí os dejo los enlaces a sus páginas web.

Álvaro Bilbao 

Lucía mi pediatra 


Me ha dado un poco de envidia ver cómo otras personas contaban en las redes sociales su confinamiento, leyendo libros sin cesar, o haciéndose maratones enteras de sus series favoritas. Pero ha sido una envidia sana, porque en realidad mi tiempo con los peques y con Superpapi ha sido un regalo muy grande. Ya retomaré mis lecturas cuando sea posible. Ahora es momento de vivir otras cosas.

 

Y volviendo a la pandemia…

 

En realidad, todo esto, todo el desarrollo de este año 2020 ha sido un continuo encadenamiento de despropósitos, que nos están conduciendo a un escenario mucho peor de lo que nos podemos imaginar.

He dejado para el final el tema de los rebrotes. Ya estamos viendo que el virus no se ha parado, sólo se tomó un descanso hasta que nos volvimos a confiar. Y dudo mucho que pare, mientras sigamos como hasta ahora.

Sin embargo, no quiero ponerme negativista, no me gusta nada, porque va contra mi naturaleza optimista. Por eso, sigo rompiendo una lanza en favor de la gente. Aunque hay muchas personas que pretenden pasar por encima de todo sin seguir las normas, también somos muchos los que estamos tratando de cuidarnos y cuidar a los nuestros lo máximo posible.

Así que sí, siento que de esta saldremos. 

Reforzados y renovados. 

¡MUCHO ÁNIMO A TODOS!

¡FELIZ SEMANA!


¿Y tú, qué opinas de todo esto? ¿Cuál ha sido tu experiencia durante estos últimos meses?

Puedes contarlo en los comentarios. Estaremos encantados de conocer tu opinión.




 

sábado, 2 de noviembre de 2019

Tabula Rasa... ¿El niño llega al colegio sin saber nada de nada?

Esta semana hablaré como maestra, sobre el aprendizaje de los niños pequeños.
Hemos iniciado el curso escolar, y empezamos a vislumbrar lo que será nuestro trabajo para todo el año.
Y desde que soy madre, me ronda muchas veces por la cabeza este concepto:
la TABULA RASA.

Esta expresión, que hoy en día da nombre a una serie de TV, en realidad es muy antigua. De hecho, está formulada en latín, y significa tabla rasa, es decir, hace referencia a una tablilla en la que no hay nada escrito.
Sin embargo, dicha expresión, originaria de Santo Tomás de Aquino y utilizada por Aristóteles, me acompañó durante toda la carrera de Magisterio. El filósofo inglés John Locke lo popularizó, junto a la teoría de que cada persona nace con la mente vacía, como una “tabula rasa”, y todos los conocimientos y habilidades que tenemos son fruto exclusivo del aprendizaje, a través de las experiencias y las percepciones sensoriales.
Sin embargo, los estudios que se han ido realizando a lo largo de los años y las recientes investigaciones de la neurociencia han ido demostrando que más bien empezamos a adquirir conocimientos y a atesorar experiencias ya desde dentro del vientre materno.

Así que, en realidad, cuando enseñamos a un niño, no estamos escribiendo sobre una hoja en blanco. Él o ella ya han elaborado algunos esquemas propios sobre el mundo que les rodea.

Y cuento todo esto porque nunca había sido tan consciente de esta realidad como hasta ahora.

El Duendecillo está creciendo a la carrera, y está forjando día a día el carácter de una personita con ideas y criterio propios. Tanto, que a veces asusta.
De hecho, una de mis mejores amigas, me decía hace años algo sobre su hija pequeña: “Tiene un poder de decisión que da miedo”. Entonces la nena tenía 2 años, y ya elegía la ropa que se iba a poner cada día.
El Duendecillo ya empieza a apuntar maneras, no decide tanto sobre la ropa, pero creo que es porque tiene más interés por otras cosas, como elegir qué coche se lleva a la escuela, o a la bañera.
Además, conforme va aumentando la fluidez de su habla, nos va sorprendiendo con frases o expresiones que nos ha oído a nosotros o a sus abuelos. Pero lo que nos deja atónitos es que esas expresiones las ha tenido almacenadas en su memoria durante mucho tiempo antes de decirlas. En este caso sí se cumple la premisa de Marc Monfort, experto en el desarrollo del lenguaje infantil. Este autor dice que “la comprensión precede a la expresión”. Totalmente de acuerdo.

Cuántas veces me he encontrado en una situación en la que el Duendecillo intenta explicarme algo y yo no lo entiendo… ¡seguro que os ha pasado a muchas y muchos!
Ya desde bien chiquitín, percibía que él, de algún modo, se daba cuenta de que yo no lo comprendía y que tenía que encontrar la manera de comunicarse mejor conmigo. En alguna ocasión le he llegado a decir abiertamente: “La mamá no te entiende, cariño”. Entonces él se quedaba callado un momento, mirándome fijamente, e intentaba explicármelo de otra forma, consciente de que al final captaría lo que me intentaba contar.



Imágenes: Pexels
Montaje: Renée MB
Así que, cuando seáis incapaces de entender a vuestros peques, no os impacientéis. Ellos encontrarán la forma de hacerse entender. 

Si quieres, puedes compartir tu experiencia con nosotros. ¡No te cortes! Esperamos tus comentarios.

¡Feliz semana!

miércoles, 17 de octubre de 2018

Nuevo curso, nuevo ciclo

Iniciamos curso nuevo, con todo lo que eso supone.
Aunque el año comienza en el mes de Enero, el mes de Septiembre también implica en muchos aspectos el final de un ciclo y el inicio de otro nuevo.
En nuestro caso, iniciamos este nuevo ciclo a lo grande. Con el final de mi segundo embarazo, y por tanto con el nacimiento de nuestro segundo bebé. Los tres esperamos la llegada de una pequeña Hadita para finales de Octubre. Todos estamos muy emocionados, aunque un poco asustados (Superpapi y yo, claro, el Duendecillo es muy pequeño aún). Nos encontramos en un momento crítico, ya que rozando la semana 34 cruzamos los dedos esperando que nuestra pequeñaja no decidiera imitar a su hermano mayor (el Duendecillo nació en la semana 34). También estamos un poco preocupados por él y su reacción cuando nazca la nena. Pero de eso ya hablaré en otro post.

Hablando de la vuelta al cole, me encanta el mes de Septiembre. Siempre me ha entusiasmado el inicio de curso, la perspectiva de llegar a un cole nuevo, encontrar compañeros nuevos, un grupo o grupos de alumnos a los que ir conociendo a lo largo del año... la posibilidad de enfrentarme a nuevos retos...
Sin olvidar la penita que me da despedirme de los compañeros y niños que he dejado por el camino.
Así que la llegada del otoño marca el inicio de un mundo nuevo repleto de expectativas.

Mucha gente cree que los maestros empezamos la vuelta al cole con los niños, pero no. Empezamos el día uno de septiembre (bueno, este curso fue el día 3, porque el 1 era sábado). Eso significa que tenemos una semanita escasa sin niños para organizarnos y planificarnos. Una semana dedicada a organizar y reubicar el mobiliario de la clase, rellenar papeleo burocrático, examinar la información del alumnado, planificar las clases, reuniones con el equipo directivo, con los equipos docentes...

En definitiva, todo ese trabajo que no se ve, pero que constituye la base sobre la que construiremos nuestro año escolar.

Aparte de eso, me encanta entrar en mi clase por las mañanas, el silencio reinante, el olor a limpio, el aire fresco que llega a través de las ventanas…
Este año pasado participé en un curso de Formación en Mindfulness, y ahora intento aplicarlo cada día al inicio de la jornada. Sólo durante un minuto, me encierro en la clase sola, respiro hondo, y me centro en el momento presente. Me ayuda a prepararme para el día que tengo por delante.

Además, este inicio de ciclo lo he inaugurado con un nuevo Bujo (Bullet Journal), del que ya os hablé el curso pasado. Y estoy disfrutando, planificando y decorándolo.

Compré la libreta este verano, en una oferta que encontré por casualidad en un supermercado Lidl, y que iba totalmente acorde a lo que yo buscaba.

Imagen: Renée MB

Aunque la estructura es bastante simple, voy decorándola paso a paso, a mi gusto, y adaptándola a mis necesidades en cada momento. De hecho, voy probando y cambiando las cosas que no me han funcionado, como por ejemplo el planning mensual, que empecé elaborándolo de una forma, y he acabado adoptando otro modelo.

Aquí os dejo una pequeña muestra de cómo está quedando.  

Imagen: Renée MB

¡Espero que os guste!

Y vosotros,  ¿qué opináis de la vuelta al cole? Deja un comentario, nos encantará leerlo.
¡Feliz semana!

domingo, 24 de septiembre de 2017

Vuelta al cole

Hola amig@s,
vuelvo a escribir después de estar unas semanas en barbecho...
El caso es que me había propuesto publicar al menos cada quince días, pero parece que lo de mami primeriza te quita muuuuuucho tiempo, pero de verdad de la buena ;)

Esta semana quería hablaros de lo mismo que todo el mundo... La vuelta al cole. :)))

Como cada año, para muchos maestros y maestras, parece que en realidad el año empieza el uno de septiembre, y no el uno de enero. Ya se sabe que somos una buena cantidad de interinos e interinas que empezamos en cole nuevo, con nuevo grupo de niños y niñas, y por supuesto, nuevos compañeros y compañeras. Además, en la mayoría de los casos, es también nueva ciudad, a tropecientos quilómetros de tu casa y de tu familia.

Pero no voy a hablar de eso en este post.

En realidad, mi intención es hablar de la organización.

A mí personalmente, me gusta mucho... no, más bien siento la imperiosa necesidad de organizarme a conciencia en cuanto empieza septiembre. Organizar mi trabajo, preparar los materiales que voy a necesitar, al menos las primeras semanas, planificar lo que voy a hacer, cómo y cuándo, etc.
Por este motivo, llega septiembre, y ya tengo agenda nueva... bueno, en realidad suelen ser agendas, con S, porque suelo tener al menos dos, la del cole, y la que llevo en el bolso. Eso, si no tengo otra en casa. 

Así que este año, me la compré, como siempre. Sin embargo, supongo que a mucha más gente le pasa como a mí, que la mayoría de las veces siento que se me quedan cortas. O bien no tienen todos los apartados que me gustaría, o el dietario no llega hasta más allá de julio del año siguiente, etc.

Total, que a veces acabo añadiendo yo papelitos, post-it, o notitas de toda clase, de manera que al final en lugar de una agenda parece un caos.

Bueno, pues todo esto que explico viene a colación porque este año he descubierto un sistema que me ha encantado.

Se llama BULLET JOURNAL, y su creador es Ryder Carroll. No os voy a explicar con detalle cómo funciona, porque aquí abajo os dejo el link a su página, donde ya lo hace él, de una manera muy sencilla.


Sí que os diré que es un sistema muy sencillo (analógico, claro) para llevar al día todas tus tareas, eventos, etc. Y claro, a mí, que me paso la vida haciendo listas, me ha enamorado por completo.
Sin embargo, lo divertido consiste en no quedarse ahí, en el modelo de Ryder Carroll, y seguir investigando, innovando y creando. La gracia de esta libreta que tú rellenas desde cero está en que el límite es el cielo. Por eso, si buscamos en Youtube, encontramos infinidad de vídeos de chicas (digo chicas, porque sólo he encontrado chicas que lo hagan, pero si alguien tiene vídeos de chicos, que lo escriba en los comentarios, porque también me gustaría verlos) explicando cómo habían elaborado y decorado sus Bullet Journal. De verdad que algunos son obras de arte. Yo dejo aquí un par de links, de los que más me han gustado, pero como ya he dicho antes, el tope es el cielo.





Por otra parte, como he seguido buscando ejemplos para empezar el mío, también me he topado con una página estupenda donde su autora, Sara, te da un montón de consejos superprácticos para organizarte en el día a día, además de otras ideas para trabajar tu creatividad y tus aptitudes para innovar. De hecho, me he suscrito a su newsletter y me declaro fan absoluta suya. Así que os invito a que la conozcáis también a través de este link.


Así que, después de ver todas las posibilidades, me he lanzado a empezar mi propio bullet journal, y aquí os dejo algunas fotos, para que podáis ver el resultado, a ver qué os parece.
Espero que os guste.







¡Feliz semana!