Superpapis de Corazón

Mostrando entradas con la etiqueta Maestra con corazón. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Maestra con corazón. Mostrar todas las entradas

viernes, 23 de agosto de 2024

Nuevo curso, nueva etapa

Hola super papis y supermamis!

Hoy os vengo a contar que ya estoy empezando a preparar el nuevo curso escolar.

El otro día me llegó un paquete....

Imágenes y montaje: Renée MB con Canva

No es nada extraordinario, en realidad es algo que necesitamos todos los profes, en clase es fundamental un buena organización...pero me hizo mucha ilusión, porque con él inicio una nueva etapa de mi vida.

Imágenes y montaje: Renée MB con Canva


Normalmente, estos últimos años me he elaborado yo el cuaderno del profesor; disfruto diseñando mis propias agendas para el cole, pero este año, he elegido utilizar algo más profesional. Y el resultado es muy bonito y elegante.

Patri y Esti, autoras del blog Una pizca de educación hacen cosas preciosas. Podéis visitar su página web aquí: Una pizca de educación.

Y mientras esperamos que empiece el curso, os enseño alguna imagen del Cuaderno tan bonito que han creado estas chicas.

Imágenes y montaje: Renée MB con Canva

Gracias, Esti y Patri por todas las aportaciones a nuestros compis.

Así da gusto trabajar.

Imágenes y montaje: Renée MB con Canva

Este cambio para mí significa mucho más que una simple agenda, empiezo mi etapa como funcionaria de carrera con destino definitivo. Además, este año estoy lanzándome a hacer cosas que me apetece, que no me atrevía por miedo, y que me dan gusto, por mí, para cuidarme, por mi salud mental.

Me he teñido el pelo de color rosa, me apunté a un curso de escritura creativa y he dado los primeros pasos para armar mi primera novela, con el objetivo de publicarla de verdad, no de guardarla en un cajón.

Además, he procurado disfrutar de mis peques al máximo durante el verano, a pesar de todo el trabajo que hay en una casa normal..

Veremos cómo va el año.

Imágenes y montaje: Renée MB con Canva


Feliz semana!

miércoles, 31 de julio de 2024

El proceso de concurso oposición a maestros. Así lo viví yo en el 2022


    ¡Hola de nuevo superpapis y supermamis!

    ¿Cómo estáis? 

    Nosotros estamos disfrutando de un bien merecido descanso estival. Ya estamos en pleno verano, las vacaciones soñadas de los maestros, que por fin puedo saborear de verdad, sin una oposición de por medio.

Ahora que miles de compañeros han finalizado el proceso, y que ha pasado un tiempo, puedo hablar de todo con perspectiva.

Ya me siento capaz de hablar del PROCESO DE SELECCIÓN DE MAESTROS: El concurso oposición por el que pasamos tantos durante los meses de junio y julio.


Montaje: Renée MB con Canva

He de remarcar que aquí cuento mi experiencia personal, en el año 2022, y por tanto no tiene que ser igual que la de nadie. Cada uno vive el procedimiento de una forma, y cada persona tendrá su propia opinión. Todas son respetables.


Montaje: Renée MB con Canva

Para el que no sepa cómo funciona este proceso, lo explicaré muy brevemente.

En el caso de la comunidad Valenciana, para acceder a un puesto fijo de maestro en un centro de educación primaria, has de superar un concurso oposición, con 2 fases bien diferenciadas.

Aquí explico las del año 2022, que son ligeramente distintas a las de este año 2024.

1ª FASE OPOSICIÓN:

2 pruebas para evaluar las capacidades cognitivas, prácticas y competenciales de los aspirantes.

1ª prueba parte A: redactar un tema durante 2 horas, de entre 2 extraídos al azar, de un total de 25 temas relacionados con la especialidad a la que se opta.

1ª prueba parte B: elaborar una programación determinada a partir de una situación escolar planteada. Esta prueba se conoce popularmente como el Supuesto.

2ª prueba: presentación de una programación didáctica para un curso escolar, defensa oral de la misma y exposición de una Unidad didáctica (con la nueva ley son Situaciones de Aprendizaje) elegida de la misma programación, de entre 3 extraídas al azar.

2ª FASE CONCURSO:

Ponderación de méritos de cada aspirante que ha superado la 1ª parte, a partir de un baremo dado. En dicho baremo se valoran entre otras cosas, la experiencia laboral previa, los títulos y actividades de formación realizadas, así como el conocimiento de idiomas.

 

Montaje: Renée MB con Canva
 

Durante todo el fin de semana del 8 al 10 de julio de 2022 estuve reproduciendo en mi cabeza la exposición oral que realicé de mi programación delante del tribunal. Palabra por palabra. Punto por punto. Lo que dije y lo que no dije. Esto último, lo repetí más veces todavía, como si fuera una oración. Como si de este modo pudiera hacérselo llegar a las personas que me examinaban por telepatía.

Sé que puse toda la carne en el asador, y sé que nunca puedes alcanzar la perfección. Pero siempre me quedo con la sensación de que podría haber hecho mucho más. Siempre se me ha quedado una mínima sombra de duda sobre si había hecho todo lo que estaba en mi mano, pero pronto la ahuyento.

Me voy contenta a casa. He dado todo lo que he podido de mí, y mucho más.

Consiga la plaza o no, termino el proceso orgullosa de mí misma. Llevo más de un año repitiéndome que una plaza es mía. Con no pocos sacrificios.

Como dice Diego Fuentes, de preparadoredufis: OPOSITA FUERTE O NO OPOSITES.

He seguido muchos consejos suyos, así como también de Úrsula Campos. Si os interesa echar un vistazo, os dejo los enlaces por aquí.

Preparadoredufis

Úrsula Campos

Pero sobre todo, he contado con una preparadora excepcional, colega y amiga, a la que aprecio mucho y con la que me he sentido capaz de todo. Alicia. 

Pues eso he hecho. Con todas mis circunstancias, que no me lo han puesto fácil, pero lo he conseguido. No es fácil. Muchas y muchos maestros lo saben tan bien como yo.

No es fácil.

Estás trabajando en un cole, con suerte, cerca de tu casa, atendiendo a los alumnos y a veces a los padres. Prepara programaciones, reuniones, materiales, actividades… Llegas a casa y tienes a tus niños, meriendas, duchas, cenas, lavadoras, y un largo etcétera que parece no terminar nunca.

Y la opo.

Con ganas o sin ellas, te pones a estudiar, aunque sea una hora.

Reconozco que hubo días en que lo hubiera mandado todo a rodar. He llorado, lo he lamentado mucho, y he perdido muchas horas y experiencias con mis hijos.

Pero siempre he mantenido el foco sobre mi meta. Veía todas esas imágenes de Instagram, con esos escritorios perfectos, y pensaba: si pueden ellos, yo también.

¡Al opozulo!

 

Montaje: Renée MB con Canva

He de reconocer que también tuve mucha ayuda. Superpapi estuvo  ahí, facilitándome el tiempo de estudio, encargándose de todo con los peques. También me ayudaron los abuelos de ambas partes, así como los tíos, que los llevaban y recogían del cole, se los llevaban al parque, etc.

Por otro lado, el sistema de selección ha mejorado de manera significativa.

Se han establecido las medidas necesarias para asegurar que el proceso fuera lo más transparente, honesto y justo posible. Se ha mirado un poco más por las personas, aunque sigue siendo un procedimiento largo, tedioso y colmado de incertidumbre.

He tenido la constante sensación de que las calificaciones se hacían mucho de rogar. Sin embargo, según a quien se lo contaba le parecía que iba más lento o más rápido, y me hacía verlo de otra forma. Es la teoría de la relatividad de Einstein. Un año pasa más rápido que un suspiro, y un minuto puede parecer toda una vida.

En conclusión, hemos ganado un poquito en humanidad, cosa que parecía imposible. Los tribunales parecen más empáticos que nunca con nuestra situación. Al menos, las personas que conformaban el mío se mostraron siempre muy amables y atentos.

Y sólo eso, ya marca una gran diferencia.

El resultado: llegué hasta el final, pero éste no es el año.

No pude decir aquello de UNA PLAZA ES MÍA.


Montaje: Renée MB con Canva

Es muy frustrante. Pasé mis días de duelo, de mortificarme por lo que hice mal, por las veces en que elegí darme un respiro en lugar de seguir estudiando… Estuve mucho tiempo enfadada, porque comprendía que esa nota en las listas no reflejaba todo el esfuerzo, el sacrificio. Pero está claro que tampoco llegan los mejores. Son un cúmulo de circunstancias, se alinean los planetas... Y todo se coloca en su sitio por fin.

Pero luego miro a mis renacuajos y me lamento por todos esos momentos que no he pasado con ellos. Sé que les estoy enseñando el valor del esfuerzo. Sé que servirá mi ejemplo para que ellos se lancen a luchar por sus sueños. Pero duele. Duele sentir que vuelvo a fallar. Que no llego nunca a esa meta, que cada vez está más lejos.

No tengo claro que haya luz al final de mi túnel. No pueden entrar todos. Lo único que sé es que no voy a dejar de caminar. No me asusta la oscuridad. Ahí ya he estado.

Hace dos años, escribí en mi Bullet Journal una frase:


Montaje: Renée MB con Canva

Así, todos los años por agosto cierro mis carpetas y me dedico a descansar y a reflexionar sobre el camino que tomaré el curso siguiente. El año 2022 cerré con mucha rabia y tristeza dentro, pero volví a enfocar el siguiente curso con una nueva perspectiva: el Concurso de méritos. Algo que no imaginé que pudiera lograr, y aún así fui a por ello. Ahora soy funcionara de carrera, título merecidísimo, sin pasar por una oposición (pero con todas las que llevo a las espaldas).

A partir de aquí, inicio una nueva historia, porque yo pensaba que mi año iba a ser el 2022, pero resultó que en realidad, mi año tenía que ser el 2023. Pero ya os lo contaré en un próximo artículo.

Y vosotros, ¿qué decís?, ¿habéis pasado por alguna experiencia similar?

Esperamos vuestros comentarios.

¡Feliz semana!


Montaje: Renée MB con Canva



domingo, 13 de febrero de 2022

Cómo utilizo yo los pomodoros

¡Hola superpapis y supermamis!

Ya habréis notado que este año no hago balance de mi año bloguero.

La verdad es que he tenido que dejar el blog un poco en standby.

Estoy totalmente inmersa en las oposiciones que, como habréis oído en las noticias son inminentes. Por eso, entre el estudio, el trabajo y los peques apenas me queda tiempo ni para respirar.

Aún así, he querido escribir un artículo relacionado con el estudio. Quería explicar cómo utilizo yo una técnica muy popular. 

La técnica pomodoro.

Así que ahí va.

Mucho he leído sobre los pomodoros.

Para quien no lo sepa, es una técnica de gestión del tiempo, creada por Francesco Corillo a finales de los 80. Está pensada para aprovechar al máximo tu concentración mientras estudias.

Si os interesa investigar más, aquí abajo os dejo el enlace. 

Técnica pomodoro.

Imágenes: Canva
Texto y montaje: ReneeMB

Yo lo he probado, y lo utilizo habitualmente. Debo aclarar que aquí explicaré mi propia experiencia personal, lo que me ha funcionado a mí. 

Con esto quiero decir que cada uno debe escucharse a sí mismo, porque cada uno tiene sus propios ritmos de aprendizaje y concentración.

Imágenes: Canva
Texto y montaje: ReneeMB

Al principio probé con los 25 minutos, pero me di cuenta que cuando sonaba la alarma me encontraba en un momento de máxima concentración y me la rompía. Lo prolongué a 30 minutos, pero seguía siendo insuficiente...

Al final, he encontrado mi medida, y es distinta según el trabajo que esté haciendo. En este caso hablo del trabajo que realizamos los que preparamos las oposiciones para educación. Otros procesos tienen pruebas distintas, pero como he dicho, cada uno debe buscar sus ritmos.

De esta manera, los pomodoros que hago en mi preparación de las oposiciones de educación son los siguientes.

Si estoy con un tema, hago 40-5. 40 minutos de estudio y 5 minutos de descanso, los cuales aprovecho para beber agua, ir al baño y estirar un poco.

Si tengo que trabajar en la programación o en un supuesto práctico, hago 50-10. 50 minutos de trabajo y 10 minutos de descanso. En este descanso me muevo un poco más, camino por la casa para reactivar la circulación.

Imágenes: Canva
Texto y montaje: ReneeMB

Por otra parte, siempre tengo en cuenta que he de mantener cierta flexibilidad, ya que no es lo mismo estudiar sola en la biblioteca, que en casa con los pequeñajos. 

A veces mis pomodoros me los marcan los niños. 

También hay veces que los 40 o 50 minutos se me quedan cortos, y reinicio el contador sin hacer el descanso. Otras veces, es el descanso el que necesito prolongar, porque meriendo, me entretengo con los peques, o me pongo a ordenar los apuntes.

Así que he de decir que sí, la técnica pomodoro me funciona, pero siempre adaptada a mis ritmos y necesidades.

Como he dicho, esta es sólo mi experiencia, pero en la comunidad de Instagram hay un montón de gente que explica cómo los aplica, por si te interesa investigar.

Imágenes: Canva
Texto y montaje: ReneeMB

¿Y vosotros? ¿Estudiáis con pomodoros? 

¿Os funciona? ¿O necesitáis adaptarlo también?

Podéis contarlo en comentarios, estamos deseando leeros.

¡Feliz semana!

domingo, 4 de abril de 2021

BULLET JOURNAL. EL STRESS TRACKER. MIDIENDO MI ESTRÉS

 ¡Hola Superpapis y Supermamis!

Hace mucho tiempo que no os enseño nada de mi Bullet Journal. Así que hoy esta entrada va dedicada a él.

A lo largo de todos estos meses he seguido utilizándolo. Me gusta mucho como herramienta de planificación y organización, pero reconozco que he hecho pocas variaciones desde que empecé a usarlo.

He ido añadiendo ideas, quitando otras que no me resultaban prácticas, etc.

Pero este mes quería enseñároslo porque he tenido algo parecido a una revelación.

Seguimos en plena pandemia, en medio de un proceso de vacunación masiva acelerado, con más incertidumbres que seguridades.

A todo ello, le sumamos el curso escolar, que está siendo mucho más tenso y agotador que cualquier año normal, de los de antes de la pandemia. Y, por si fuera poco, a los miembros de mi cole nos citaron a vacunarnos el día que terminaba el segundo trimestre.

Todo esto, me ha provocado un estado de ansiedad que nunca en la vida había sufrido de esta manera.

Es cierto que cada trimestre lo finalizo con tensión en la espalda, debido al ajetreo de querer terminarlo todo, la evaluación, los trabajos de los niños, las reuniones con las familias, etc.

Sin embargo, este año tenemos añadido una fatiga pandémica (que confirmo que existe) sobrellevada durante un largo año, y una presión social ocasionada por la vacunación del personal esencial de la administración.

En consecuencia, estos días, cuando los peques ya dormían, me sentaba en el sofá con Superpapi a ver una película.

Mientras veíamos la película, yo iba haciendo dibujos y garabatos en mi Bullet Journal.

Y entonces empecé a relajarme.

Y empecé a sentir cómo la tensión iba abandonando mi cuerpo.

Y entonces fui consciente de cuánta falta me hacía volver a pintar, y cómo lo habían echado de menos mi cuerpo, y mi mente.


Imagen y montaje: ReneeMB  con Spark Post


Entonces encontré otra cosa. Trasteando en mis tableros de Pinterest, buscando flores bonitas para reproducir, encontré el
Stress Tracker. Y pensé: ¿Cómoooooor? ¿Qué es eso?

Pues muy sencillo, un instrumento para medir el nivel de estrés que sufres cada día del mes. Puedes marcarlo con un código de color, o con otro tipo de código (caras contentas, tristes, números, etc.).

Así que me he decidido este mes a utilizarlo. He elegido el código de color, por aquello de la estética (al menos a mí me gusta más así). Y abajo os enseño el resultado.

He de confesar que lo he iniciado en vacaciones de Pascua, y por lo tanto mi nivel de estrés es mucho menor que unos días atrás, pero mi intención es hacer el seguimiento a largo plazo, para ver cómo evoluciona mi estado.

Y ahora sí, aquí os enseño cómo ha quedado mi Stress Tracker.

Espero que os guste.


Imagen y montaje: ReneeMB  con Spark Post


Y vosotros, ¿utilizáis el Bullet journal para estas cosas? ¿Qué otras actividades hacéis para rebajar el estrés?

Podéis contarlo en los comentarios, estaremos encantados de leeros.

¡Feliz semana!

domingo, 8 de noviembre de 2020

Es muy buen niño


Este curso, el inicio de las clases ha sido muy diferente de lo que estábamos acostumbrados. Hemos terminado el mes de septiembre tan agotados como si hubiera pasado un trimestre entero. Entre las medidas de seguridad por el COVID-19, el distanciamiento con nuestras criaturas, y las asfixiantes y deshumanizantes mascarillas, dudo que haya habido jamás un inicio de curso tan duro.
Pensando en esto, me vienen a la cabeza diversas anécdotas curiosas, muchas de ellas ocurridas a inicios de curso, cuando aún nos estamos conociendo los niños y yo.

En este caso contaré la historia que me evoca la frase: "Es muy buen niño".

Esta expresión tan socorrida que hemos escuchado miles de veces en boca de madres, padres, abuelos, abuelas, tíos, etc., yo la escuché una vez en boca de una niña de 3 añitos… Y se refería a su PONI.


Pongámonos en situación:


Soy tutora de un grupo de niños y niñas de 3 años. Es el mes de septiembre, y propongo a mis alumnos que piensen un nombre para la clase.


Empiezan a surgir ideas: los perros, los gatos, las princesas… lo habitual para niños de estas edades. Y de repente, una niña dice: LOS PONIS. Y el resto de la clase la apoya.


Es una idea poco usual para niños de 3 años, porque en esa época (hace 10 años más o menos) pocos niños de esta edad solían tener experiencias con estos animales. En este caso, esta niña en concreto tenía un poni, al que montaba cada fin de semana.


La cuestión es que, tras decidir casi por unanimidad que seríamos la clase de los ponis, mi alumna se queda pensativa y me dice: “Seño, ¿puede venir mi poni a clase algún día? Es muy buen niño”.


¿Qué le iba a contestar yo? “Pues claro que sí que puede venir… Si es buen niño y se porta bien…”

Imágenes: Revista Maestra Infantil y RenéeMB
Montaje: RenéeMB

A veces, los adultos estamos tan inmersos en nuestro mundo de adultos que no nos damos cuenta de cuán profundo calan en nuestros niños las sentencias que soltamos, a menudo a la ligera. Y casi siempre sobre ellos.



De hecho, maestras y maestros solemos insistir bastante en que los niños no deben asistir a las reuniones de clase con los padres, precisamente porque no deben escuchar lo que hablemos sobre ellos.


A menudo ocurre que presumimos de lo inteligente que es nuestro hijo o hija, lo guapo o lo bueno que es, delante de él. Aunque no es demasiado recomendable, al menos es mejor que hacer justo lo contrario. Es decir, es totalmente inadmisible quejarse de lo mal que se porta, de que no estudia o que no sabe nada, delante de él. Ya no hablemos de defectos físicos o rasgos de mal carácter.


Está claro que hay que contribuir a que desarrollen su inteligencia emocional de una manera positiva. Los expertos aconsejan que debemos ayudar a los niños a elaborar una imagen ajustada de sí mismo, lo más próxima a la realidad posible, sin generar expectativas exageradamente negativas o positivas.


Hay que tener en cuenta que el primer espejo en el que se mira el niño son sus padres, y por lo tanto tenemos una responsabilidad esencial en el desarrollo de su personalidad.



Un niño al que siempre le están diciendo lo perfecto que es y lo bien que lo hace todo, no será capaz de tolerar las frustraciones ni de aprender de sus errores. Es muy probable incluso que sea incapaz de reconocerlos.


Por otra parte, un niño al que siempre le recuerdan lo mal que lo hace todo, que es un desastre, que su comportamiento no es el deseable, crecerá creyendo de verdad que no vale para nada, que sólo sabe hacer gamberradas. En consecuencia, sólo actuará de ese modo, porque asumirá que es lo único que se espera de él. Un niño al que se le repite constantemente que es malo, adoptará ese rol como propio, viéndose incapaz de hacer las cosas de otra manera.


Por estos motivos, antes de pretender moldear a nuestros hijos e hijas, hemos de plantearnos una profunda reflexión sobre nuestra persona, lo que nos gusta y lo que no, cómo nos ven ellos y cómo queremos que nos vean.



Me gusta mucho una escena de la película “Criadas y señoras”. El personaje Aibileen le hace repetir a la niña que cuida: “Yo soy buena. Yo soy inteligente. Yo soy importante.”



Sé que es muy difícil, y a todos nos cuesta mucho. Todos cometemos errores. Pero de ellos también se aprende… y nunca dejamos de aprender.

Al hilo de esto, os dejo el enlace a un artículo de Álvaro Bilbao, reconocido neuropsicólogo, experto en la crianza positiva.

55 cosas positivas que todo niño debería escuchar de boca de sus padres



¿Y tú qué opinas? ¿Crees que le pones demasiadas etiquetas a tu hijo/hija? ¿Has utilizado alguna vez alguna de estas frases positivas? Cuéntanoslo en los comentarios.


¡Feliz semana!

jueves, 13 de agosto de 2020

Periodo Desescalada, entrada en la Nueva ANORMALIDAD. Nuevos Rebrotes. REFLEXIONES

Hola, superpapis y supermamis!!

Estamos de vuelta, después de estos meses taaaan largos.

En primer lugar, queremos pedir disculpas por haber estado ausentes durante todo este tiempo. Quería escribir, pero una única frase cruzaba por delante de mis ojos a todas horas:

"Tienes la mente secuestrada".

Han sido unos meses difíciles, aunque lo hemos disfrutado y agradecido al mismo tiempo.

Si ya es complicada la conciliación familiar habitual, el teletrabajo sin un espacio adecuado y con los peques en casa, ni os cuento. Aun así, hemos tenido la enorme suerte de poder pasar todo el confinamiento los cuatro juntos jugando, riendo, contando cuentos, bailando, etc.

Me ha costado mucho volver a ponerme delante del teclado. No sabía ni por dónde empezar. Hay tantas cosas que tratar y sobre las que debatir tanto... Hemos estado reflexionando largo y tendido sobre todo lo que está pasando.

Vamos por puntos.

 

1.       La labor de los sanitarios

2.       La actuación del Gobierno

3.       La familia en la distancia y en la cercanía

4.       El trabajo, o la falta de él

5.       La situación de la educación

6.       Todo lo que se queda en el tintero

 

1.La labor de los sanitarios

Alguien dijo en algún momento: “No entiendo que se les aplauda, al fin y al cabo, están haciendo su trabajo”.

Bueno, ya, sí, su trabajo. Lo que pasa es que estaban (y siguen) haciendo su trabajo en unas condiciones precarias, con escaso material, y más escaso personal aún. Arriesgando su vida y la de sus familias para salvar la vida de otras personas totalmente desconocidas.

Son FUNCIONARIOS, palabra que en España tiene muy mala fama gracias a unos pocos, y cuyas consecuencias sufrimos todos los demás, hagamos lo que hagamos. Pero ésa es una cuestión para otro artículo.

Lo que vengo a decir es que, a todos los trabajadores, tanto sanitarios como personal de las fuerzas de seguridad, se les debería reconocer todo el esfuerzo realizado, no sólo en el ámbito laboral, sino personal, que ha sido un esfuerzo titánico. Conozco gente que ha vivido separada de sus hijos pequeños para no contagiarles durante todo este tiempo. Y han ido a trabajar todos los días puntualmente, a pesar de que los funcionarios tienen mucha facilidad para cogerse bajas médicas por cualquier cosa (o eso es lo que se dice por ahí, que me consta que los hay, también, pero no todos son iguales).

 

Imagen: Annalise Batista en Pixabay

 

Lo triste de todo esto es que el único reconocimiento que van a tener es ése, nuestros aplausos de las 20:00h en los balcones, los cuales, curiosamente terminaron en el momento en que la gente empezó a poder salir a la calle.

Y como eso no es suficiente, tenemos que ver todos los días en las Redes Sociales recordatorios de que por favor sigamos las normas de higiene y prevención establecidas. Todo ello debido a que desde el momento en que se abrieron los bares fue como si hubieran abierto la veda.

Por favor, haced caso a los que han estado en 1ª fila, y han visto en directo lo que ha ocurrido.

 

Imagen: Annalise Batista en Pixabay


 

No es suficiente información conocer las cifras de contagiados que nos reportan cada día. Eso sólo se queda en nuestra retina como un conjunto de números con poco o ningún significado.

Hemos de recordar que detrás de cada número hay una familia que ha sufrido pérdidas muy dolorosas.

 

2.La actuación del Gobierno

No voy a entrar en opiniones de si un partido es mejor o peor que el otro…

Entiendo que nuestro gobierno actual se ha visto desbordado, por negarse a paralizar el país tan de repente. Sin embargo, al final no tuvieron más remedio. Ahora, y desde el inicio de esta situación, me da la sensación de que van improvisando sobre la marcha, porque ni siquiera ellos tienen idea de lo que puede ocurrir en un momento determinado.

Están funcionando a partir del método científico más básico, el método de ENSAYO-ERROR, y a ver qué nos sale.

Reconozco que es una posición muy complicada, y que nadie querría estar en su lugar.

Tampoco creo que si estuvieran otros lo hubieran hecho mejor.

Lo único que puedo afirmar con seguridad es que tienen la suerte de gobernar un país como España. Con todos nuestros defectos, somos un país de currantes y optimistas, que sacamos cualquier cosa adelante, como sea.

Aunque en todas las batallas hay vencidos y caídos. La nuestra no iba a ser diferente.

Con todo, creo que podían y aún están a tiempo de hacer mucho más (nuestros gobernantes). Y no me refiero a ir dando paguitas por aquí y por allá. De ésas ya estaban dando muchas. No.

Me refiero a traducir esas paguitas en empleos de limpieza, cuidado, vigilancia, información, etc. Que pudieran devolver la dignidad a tantas y tantas personas que se han visto y se van a ver sin nada.

También sería muy loable que se contemplaran una serie de RECORTES en las ALTAS ESFERAS, sobre todo de títulos y pagas extra que no son para nada necesarias, y sí muy útiles para evitar seguir ahogando a los de siempre.

Pero esto ya es una petición para la Virgen de Lourdes.

Estos señores y estas señoras ya están muy ocupados ganándose el sueldo a base de insultarse y discutir entre ellos.

Como dice un proverbio hindú:

“Cuando los ELEFANTES luchan, la que sufre es la HIERBA”.

Cada vez me siento más una brizna de hierbita.

Menos mal que este concepto guarda una connotación más positiva en el mundo del Autismo, gracias a Anabel Cornago y su página “El sonido de la hierba al crecer”.

Pero estoy cansada de que me pisen.

Prefiero ser la hierba que crece libre y fuerte, y que se dobla hacia donde quiere. (“¡Resistiré!”)

                                                            

3.La familia en la distancia y en la cercanía

La familia, esa institución central en nuestras vidas, también ha dado un giro astronómico. Lo que creíamos que era el núcleo irrompible de nuestro universo, se ha visto mermado como nunca, en nuestra generación. Dábamos por hecho que tenemos a nuestros seres queridos a un tiro de piedra, y a nuestra disposición para lo que necesitemos. Padres, hermanos, primos, tíos, amigos, etc.

Pues no, esta pandemia nos ha enseñado que nada es seguro, y nadie está nunca lo suficientemente cerca. Pero al mismo tiempo, hemos aprendido a burlar esa lejanía. Las grandes empresas tecnológicas tienen mucho que decir a este respecto. Se han lucrado, sí, pero no nos ha dolido, porque por sentir cerca a los nuestros, aceptamos lo que sea. Dentro de nuestras posibilidades, claro.

No hay mal que por bien no venga, como dice el refrán, y desde luego hemos sacado aprendizaje de todo esto. Hemos aprendido a valorar más a la gente que nos quiere, a disfrutar esos momentos de reunión, conversaciones, complicidades, risas y afectos.

Pero sobre todo hemos aprendido a cuidarlos y protegerlos, extremando las precauciones, o reduciendo nuestra vida social.

Por ellos, por nosotros y por todos.

AHORA YA PODEMOS DECIR EN VOZ ALTA AQUELLO DE QUE ESTAMOS TODOS CONECTADOS, QUE VIVIMOS EN UN MUNDO GLOBAL.


Imagen: Cromaconceptovisual en Pixabay

 

4. El trabajo, o la falta de él

Mucho se ha dicho en los medios de comunicación. Continuamente estamos escuchando testimonios de gente que se ha quedado sin trabajo porque su empresa tuvo que hacer un ERTE, y autónomos que han tenido que cerrar sus negocios durante 3 interminables meses. Con todo lo que eso supone.

Como siempre en estos casos, los de arriba se llenan la boca y se dan palmaditas en la espalda por todas las ayudas que han concedido. Como si nos hicieran un favor, cuando en realidad están devolviendo lo que previamente les hemos pagado a través de impuestos, retenciones y demás.

Pues sí, es cierto, ha habido gente que ha recibido esas ayudas inmediatamente. Pero también es cierto que ha habido (y todavía hay) gente que no han recibido absolutamente nada. Algunos han tenido que tirar de ahorros, pero la gran mayoría han tenido que recurrir a gente de su entorno o incluso a los servicios de caridad.

Estos últimos se han visto desbordados, por cierto. Y lo siguen estando.

Como todo en esta vida, los dos extremos han tenido su parte positiva y su parte negativa.

Por lo que se refiere a los que se han quedado sin trabajo, han podido echar el freno, y convivir plenamente con los suyos. Aunque como ya he dicho, la merma de los ingresos ha ocasionado distintos niveles de carencias y ansiedades.

En cuanto a los que han seguido trabajando desde casa (como es mi caso), han tenido que ponerse al día en el uso de las Tecnologías (tuvieras el nivel que tuvieras) para poder seguir la marcha que se llevaba en la empresa. Esto en algunos casos ha significado un aumento en las horas dedicadas al trabajo. Con la complicación añadida de tener a los hijos en casa, lo que podía ser más o menos difícil, dependiendo de los espacios disponibles. La ventaja: el ritmo y los descansos los marcaba cada uno.


Imagen: Anastasia Shuraeva en Pexels


Al final, creo que hemos salvado la situación como buenamente hemos podido, que ya es mucho.

 

5. La situación de la educación

Con la vuelta al cole delante de nuestras narices, no puedo sino sentir lo mismo que la mayoría de mis compañeros y compañeras. Una enorme preocupación por lo que pueda llegar a ocurrir.

Aquí sí que puedo decir con pleno conocimiento de causa, que han delegado toda la responsabilidad bajo las manos de los equipos de dirección de los propios centros. Sí, desde las Autonomías se han elaborado documentos con directrices generales, pero sólo son eso, directrices generales, que no responden a muchas de las dudas que surgen sobre las distintas situaciones que nos podemos encontrar en el día a día de un colegio.

Y en los últimos días parece que se han ido sumando los padres y madres a estas protestas desde distintos puntos.

Son unos cuantos los que dicen que no piensan llevar a sus hijos al colegio en septiembre, porque se niegan a que sean los conejillos de indias, o porque tienen familiares enfermos a los que cuidar y no quieren correr riesgos. Totalmente comprensible.

Mientras tanto, la mayoría de los centros se han tenido que preparar a la carrera durante el mes de julio, a pesar de que todas las medidas de seguridad se podían haber empezado a plantear desde abril, que ya estábamos confinados. Pero como ya he dicho anteriormente, parece que nuestro gobierno sólo se ha conducido a través de movimientos de ENSAYO-ERROR, y esperamos a ver qué pasa.

No tiene sentido que los servicios de la Administración (Hacienda, el Servef, la visita del médico) no atiendan en persona, sino por teléfono o vía telemática (teniendo en cuenta que atienden a una o dos personas máximo por turno), y sin embargo nos veamos en el colegio con grupos de hasta 25 niños, en espacios que no permiten la distancia social de 1.5 metros de ninguna manera posible. Podría contaros cómo se desarrolla una jornada en una clase de Educación Infantil o Educación Primaria, pero ya hay muchos compañeros y compañeras dando ejemplos muy esclarecedores de cómo puede llegar a ser este despropósito.

Ha habido demasiadas voces en este país lamentando que los niños y los adolescentes son los grandes olvidados de este sistema. ¿Será porque ellos no votan?

¿Hasta cuándo van a seguir así? ¿Y cuánto tiempo más vamos a permitirlo?





Parece que hay mucho miedo a la hora de dejarles hablar y de escuchar lo que tienen que decir, sin embargo, habría que fijarse más en las propuestas como las de Francesco Tonucci y sus Ciudades de los niños.

Si se hacen las cosas bien desde un principio, y se les explica todo con claridad, de verdad que los niños y niñas cumplen con las normas. De hecho son los que mejor han llevado el confinamiento. Mejor incluso que muchos adultos.

Es una pena, porque son nuestro futuro, y esto es lo que van a heredar: una pandemia muy mal gestionada, con unos costes altísimos.

 

6.Todo lo que se queda en el tintero

Con todas estas reflexiones, muchas cosas quedan en el tintero, de las que podríamos seguir hablando durante meses. Aquí doy unas breves pinceladas, pero no ahondaré mucho más.

Mucho se ha hablado de lo real o irreal de esta pandemia, de si ha sido un bulo o no, si una invención de los gobiernos, si ha sido creada o encontrada, etc. En fin.

Aquí quiero distinguir dos cosas.

Por un lado, lo que ha sido la enfermedad en sí, y por otro la actuación que han llevado a cabo los gobiernos.

Personalmente, no me cabe duda de que la enfermedad es real, y que tiene secuelas y consecuencias que pueden ser desastrosas para el que la contrae.

Por otra parte, sí es cierto que da que pensar en lo bien que les ha venido a los gobiernos esta situación para tener a toda la población controlada.

Pero deben recordar que esto es una pirámide, y nosotros estamos en la base, si la base se hunde, los de arriba se precipitan al vacío. Por tanto, es imprescindible un gobierno que cuide a la población. A toda sin distinciones, principalmente a los trabajadores y trabajadoras que mantienen el país en pie pagando sus impuestos.

Y prefiero no hablar sobre todas las veces que nos han mentido, sin ningún tipo de complejos.

 

Otra cuestión que se me queda en el tintero es la cantidad de gente (conocida o no) que se ha volcado en las redes sociales, ofreciendo su trabajo o sus conocimientos de manera altruista.

Por un lado, del mundo de la cultura, hemos tenido series (nos hemos reído muchísimo con Eugeni Alemany), conciertos (me hubiera gustado ver los directos de algunos grupos españoles, pero lo que más me han llegado han sido las bandas valencianas, interpretando nuestra música fallera), monólogos, etc.

Por otro lado, del mundo de la educación y la psicología nos han llegado webinars gratuitas, cursos a mitad de precio… Necesito varias vidas para poder asistir a todo. Sobre todo, han sido de gran ayuda los consejos de Álvaro Bilbao, autor de varios libros, entre ellos El cerebro del niño explicado a los padres, y de Lucía Galán, autora del blog Lucía mi pediatra y de libros como Eres una madre maravillosa.

Si os interesa, aquí os dejo los enlaces a sus páginas web.

Álvaro Bilbao 

Lucía mi pediatra 


Me ha dado un poco de envidia ver cómo otras personas contaban en las redes sociales su confinamiento, leyendo libros sin cesar, o haciéndose maratones enteras de sus series favoritas. Pero ha sido una envidia sana, porque en realidad mi tiempo con los peques y con Superpapi ha sido un regalo muy grande. Ya retomaré mis lecturas cuando sea posible. Ahora es momento de vivir otras cosas.

 

Y volviendo a la pandemia…

 

En realidad, todo esto, todo el desarrollo de este año 2020 ha sido un continuo encadenamiento de despropósitos, que nos están conduciendo a un escenario mucho peor de lo que nos podemos imaginar.

He dejado para el final el tema de los rebrotes. Ya estamos viendo que el virus no se ha parado, sólo se tomó un descanso hasta que nos volvimos a confiar. Y dudo mucho que pare, mientras sigamos como hasta ahora.

Sin embargo, no quiero ponerme negativista, no me gusta nada, porque va contra mi naturaleza optimista. Por eso, sigo rompiendo una lanza en favor de la gente. Aunque hay muchas personas que pretenden pasar por encima de todo sin seguir las normas, también somos muchos los que estamos tratando de cuidarnos y cuidar a los nuestros lo máximo posible.

Así que sí, siento que de esta saldremos. 

Reforzados y renovados. 

¡MUCHO ÁNIMO A TODOS!

¡FELIZ SEMANA!


¿Y tú, qué opinas de todo esto? ¿Cuál ha sido tu experiencia durante estos últimos meses?

Puedes contarlo en los comentarios. Estaremos encantados de conocer tu opinión.